6 estrategias para avanzar también en tus tareas más aburridas

hacer_frente_tareas_aburridas

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Ojalá todas las tareas que realizamos a diario fueran motivadoras, estimulantes o inspiradoras para nosotras… ¡Ojalá!

Pero la realidad es que aunque tengamos muy claro que una determinada tarea es necesaria para ayudarnos a conseguir nuestros objetivos, esto no significa que automáticamente se convierta en algo atractivo.

Hay muchas tareas que son aburridas, tremendamente aburridas, no importa cuántas veces lo intentes, tanto si es de día, de noche, como si te acabas de levantar, como si no tienes nada más que hacer…no hay manera de encontrar ese momento en el que realmente te apetezca hacerlas.

¿Y qué pasa?

Pues que la diversión está profundamente relacionada con la motivación y con mantener ese impulso que nos permite empezar y terminar una tarea.

Debemos admitir que nos cuesta mucho menos hacer cualquier cosa, por irrelevante que sea, si al menos nos resulta entretenida y sabemos que vamos a pasar un rato agradable haciéndola; aunque no nos ayude para nada a conseguir nuestras metas.

Así que cuando nos encontramos con una tarea de esas realmente importantes pero se trata de algo que nos aburre sobremanera, se multiplican las posibilidades de que acabes sucumbiendo a cualquier distracción, te líes con cualquier otra tontería, pierdes el enfoque y dejes la tarea a medias.

Entonces, ¿qué podemos hacer?

Aquí te dejo 6 propuestas para enfrentarte a esas faenas más aburridas y eliminarlas de una vez por todas de tu lista de tareas:

 

Just Do It

 

Deja de darle vueltas y no lo pienses más.

Hay tareas que podríamos completar en menos tiempo del que empleamos en quejarnos de lo poco que nos gusta hacerlas.

La mayoría de esas tareas las vamos posponiendo no porque sean tremendamente difíciles o complicadas, sino porque son aburridas o monótonas.

Si te quedas atascada pensando en lo pesada que es la tarea y en lo poco que te apetece ponerte con ella es probable que acabes convenciéndote a ti misma de que ya encontrarás otro momento mejor para hacerla.

 Así que, una vez hayas decidido que es el momento, no lo pienses más, empieza y sigue sigue sigue hasta que termines.

 

Arriba el entretenimiento

 

Estoy segura que hay muchas tareas que te parecerán más llevaderas si estás escuchando algunas de tus canciones favoritas.

¿Qué me dices de barrer tu casa moviendo las caderas a lo Elvis o pasar el aspirador mientras cantas a pleno pulmón I want to break freeeeeee?

Otras de las tareas que aborrecen la mayoría de las personas es el planchado de la ropa. Si no tienes más remedio que planchar, seguro que será mucho más llevadero si colocas tu table de planchar frente al televisor y aprovechas para ver mientras tanto uno o dos capítulos de tu sitcom favorita.

 

Mejor acompañada

 

Hay tareas que requieren que estés totalmente concentrada y con tu dedicación puesta al 100% en lo que estás haciendo, pero hay muchas otras que resultan mucho más entretenidas si las realizas en grupo.

¿Necesitas dar una capa de pintura a tu casa? Seguro que encuentras a varios amigos que te ayudarán a hacerlo sin problema si saben que terminaréis la jornada con una pizza casera o una barbacoa al aire libre.

No te resistas a pedir la ayuda y colaboración de amigos y familiares. Es mucho más difícil aburrirse cuando hay gente alrededor con quien hablar, reír y compartir buenos momentos.

 

Convierte tus tareas en un juego

 

A la mayoría de los adultos no nos motiva en absoluto limpiar y ordenar la casa, es algo que normalmente hacemos por los beneficios que se obtienen al tener un hogar ordenado, pero no por el placer de realizar esa tarea en cuestión.

Pero por el otro lado, a la mayoría de niños les encaaaaanta ayudarnos a limpiar, cogen la escoba, la fregona, intentan pasar un paño…   Puedes aprovechar ese interés genuino por imitarnos para hacer algún tipo de actividad doméstica con tus hijos.

Mientras estés doblando la ropa puedes pedirles su colaboración para que vayan emparejando calcetines, o intenten localizar una pieza de ropa en concreto; también pueden ayudarte a colocar las pinzas de la ropa mientras tú les pides que te den “una”, “dos”, “la roja”, etc.

¿Y qué te parecería retarte con tu pareja para ver quién acaba antes una determinada tarea?

Podéis asignaros una labor del hogar a cada uno y competir para ver quién gana, seguro que se os ocurren todo tipo de ventajas para el ganador que bien os motiven a ser el más rápido.

 

Establece un sistema de recompensas

 

Si por más que lo intentes te encuentras con alguna tarea imposible de hacer más llevadera, trata de alternarla con otras actividades que sí te resulten gratificantes.

Será más fácil que te esfuerces en acabarla cuando sepas que justo después viene una recompensa que tú misma has escogido.

 

Date un respiro

 

Vivir obsesionada con dar siempre lo mejor de ti y exprimir al máximo cada uno de tus minutos puede provocar que acabes pensando que necesitar un descanso es lo más parecido a asumir una derrota.

A veces nos obsesionamos con trabajar, trabajar y trabajar, ofuscadas intentando terminar algo que llevamos retrasando demasiado tiempo y no nos damos cuenta que ese mismo estrés es precisamente lo que no mantiene bloqueadas.

Los descansos, tengan la duración que tengan, son en realidad una forma genial de aumentar tu productividad; no sólo te van a permitir concentrarte mejor en cuanto reanudes la tarea, sino que a menudo se convierten en una fuente de inspiración.

Y es que solemos tener las mejores ideas cuando estamos realizando tareas que no tienen nada que ver con la tarea que nos preocupaba, ¿o no has tenido más de una vez una idea genial mientras estabas lavando los platos, tendiendo la ropa o dando una vuelta por el parque?

A veces sólo hace falta un poco de imaginación y dejar atrás ciertas creencias que sólo nos limitan para acabar encontrando la forma de disfrutar de cada pequeña tarea, por muy aburrida que parezca de entrada.

¿Y tú? ¿Tienes algún truco para hacer más divertidas las tareas diarias? ¡Espero tus comentarios!

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

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