Maternidad en Piloto Automático

Maternidad en Piloto Automático

La especie humana ha desarrollado a la perfección la habilidad de funcionar por inercia.

Mires dónde mires, te encuentras con multitud de personas que no se plantean nada de lo que están haciendo, ni si le gusta hacerlo, ni por qué decidieron hacerlo, ni si hay otra alternativa.  Simplemente siguen el camino marcado, lo que toca.

Estamos tan anulados, tan acostumbrados a seguir la corriente, que no solemos cuestionarnos la mayoría de las cosas, simplemente las incorporamos a nuestro repertorio y encadenamos nuestras decisiones y nuestros actos en base a un guión que alguien escribió para nosotros.

Con la maternidad ocurre exactamente lo mismo, las conductas y creencias incuestionables y de origen incierto están presentes en cualquier aspecto relacionado con el embarazo, el parto y la crianza de nuestros hijos, menoscabando nuestra propia sabiduría instintiva

¿Y qué repercusiones puede tener todo esto?

Muchas mamás (más aún si son primerizas), viven presas de un miedo e inseguridad fruto de años y años de una campaña de desprestigio que ha conseguido mermar el reconocimiento de la importancia y la repercusión del papel de las madres.

Se sienten tan poco valoradas, tan poco legitimadas, que son incapaces de ver más allá, de confiar en ellas mismas… Y es cuando estamos en estas situaciones cuando nos agarramos a cualquier cosa que pueda proporcionarnos algún tipo seguridad, aunque eso signifique dejarnos llevar.

Dejamos que un momento tan crucial y vital como es la maternidad simplemente suceda, sin tomar un papel activo en ello; desperdiciando completamente la mayor oportunidad de crecimiento y desarrollo que tendremos en nuestras vidas.

Todas queremos lo mejor para nuestros hijos, tomamos las decisiones buscando su bienestar; eso es innegable, pero entonces ¿por qué tomamos decisiones tan dispares?

¿Por qué hay madres que no pueden permitirse vivir esta experiencia como ellas desean y se ven sometidas a una gran presión por llegar a unas metas que la sociedad ha fijado «arbitrariamente»?

Sin ninguna duda existe una gran diferencia entre la información de la que disponemos, nuestra interpretación y la capacidad de introspección entre unas y otras.

Ser madre es la mejor experiencia que he vivido, nada me ha hecho más feliz ni me ha llenado tanto como tener un hijo y poder acompañarle en su crecimiento.

No puedo imaginar ningún oficio que merezca más reconocimiento y sea más trascendental que el de ser madre, y cualquier mujer debería tener la oportunidad de poder vivirlo así.

¿Quieres pasar de puntillas por la vida de tu hijo?

Cuando actuamos de forma automática, perdemos la oportunidad de vivir intensamente, de disfrutar cada momento, de reconsiderar qué es importante y aquello de lo que podemos prescindir.

En cambio, una vez decidimos bajarnos de la corriente que nos arrastra, tenemos la oportunidad de escoger nuestros caminos, alcanzar nuestro máximo potencial y dar lo mejor de nosotras mismas.

Tenemos en nuestras manos la posibilidad de criar a la siguiente generación, de transmitir los valores que tendrán los adultos del mañana, de sanar una sociedad enferma que ha perdido el rumbo.

¿No merece la pena que apaguemos el piloto automático y cojamos las riendas de nuestra maternidad?

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

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