La revolución de las clones

 En el reino animal no existen escuelas de madres ni  cursos de preparación maternal, pero saben perfectamente qué deben hacer para parir, cuidar a sus crías y que éstas sobrevivan.

Bien, nosotros no buscamos solamente la supervivencia de la especie, queremos ir más allá, pero parece como si nuestro desarrollo social y cognitivo no jugara a nuestro favor cuando hablamos de procesos naturales y fisiológicos, es más, este exceso de conocimiento en algunos casos puede jugar en nuestra contra.

A diario nos bombardean con informaciones varias que vamos incorporando a nuestra forma de pensar como si de una verdad absoluta se tratara sin tan siquiera darnos cuenta.  ¡A mí misma me ha pasado!

Inconscientemente interiorizas lo que la publicidad nos transmite; lo que lees en revistas y ves en televisión se instaura en tu pensamiento como si fuera la única alternativa; observas a tu alrededor y ves que fulanita y menganita, que han tenido varios hijos, lo han hecho así, y sin darte cuenta te conviertes en un clon, una más, una madre en serie que no se cuestiona por qué hace las cosas, simplemente las hace porque toca hacerlas o porque parece ser que todo el mundo lo hace así.

Cuando te conviertes en madre, hagas lo que hagas, pasas a ser el blanco perfecto para todo tipo de comentarios acerca de lo bien o de lo mal que estás criando a tu hijo (sí, las clones también).

Cada madre hace lo que considera mejor para su pequeño, nadie de forma deliberada y premeditada lleva a cabo una crianza que pueda perjudicar a sus hijos, pero es cierto que muchas veces carecemos de información y pecamos de falta de confianza y determinación para poder hacer lo que realmente sentimos.

 

Todos nos equivocamos alguna vez, pero nos duele especialmente cuando nuestros errores afectan a nuestros hijos, por eso mismo no podemos dejar que la maternidad se convierta en una etapa pasiva en la que no nos cuestionemos lo que hacemos.

¿Se te ocurre un trabajo más importante que el de acompañar a un bebé en su desarrollo hasta la edad adulta?

 

Debemos reflexionar, observar, razonar, recapacitar y aprender de nuestros errores cuando los haya.

Si no sabes muy bien por qué has decidido actuar de una determinada forma, puede ser que alguna pregunta externa te haga reflexionar y darte cuenta de la poca base que tienen algunas de tus elecciones.

A nadie le gusta sentirse cuestionado, pero debemos poder separar los consejos vacíos de contenido, que no aportan nada, de aquellos que nos pueden suponer una oportunidad de reflexión, que nos permitan tomar conciencia y acercarnos al tipo de madre que realmente queremos ser.

Por muy claras que tengas las cosas, siempre puedes aprender algo nuevo si consigues una nueva perspectiva para enfocarte.

Déjate guiar por tu instinto, haz lo que te dicta el corazón y si sientes que la información que te llega está sesgada o no concuerda con lo que tú sientes,  busca alternativas.

Si haces lo que realmente deseas, podrás argumentar los motivos que te han llevado a esa decisión, sabrás por qué escogiste esta opción, tendrás plena conciencia de los pasos que quieres seguir y cuál es tu meta.

Si tus decisiones han sido meditadas y tomadas de forma reflexiva, no vivirás estas situaciones como un ataque, no tendrás que defenderte de nada porque estarás tranquila, satisfecha por haber tomado las decisiones que afectan a la crianza de tus hijos de forma responsable.

¿Todavía no crees que es mejor llevar a cabo una maternidad pausada y consciente?

Por un momento imagina que al cabo del tiempo, te das cuenta de que te equivocaste con alguna elección, ¿no será mucho mejor poder asumir ese error como propio y aprender de él, que tener que lamentarte porque tú en el fondo no querías hacerlo así y lo hiciste por presiones externas o porque te fijaste en lo que hacían otros sin dejar actuar tu instinto?

Si sientes que te lleva la corriente, tómate tu tiempo, observa, reflexiona y cuando tengas claro lo que quieres para ti y tu familia, emprende un nuevo camino si así lo quieres o intégrate de nuevo en el que ya tenías pero convencida de lo que estás haciendo.

La maternidad discurre por varias sendas, algunas veces dudarás, descubrirás un nuevo itinerario o simplemente querrás apartarte para tomar perspectiva y ver por dónde sigues.

Si te das cuenta de que te equivocaste de camino, sal de él y sigue avanzando hasta conectar con lo que realmente deseas hacer, porque llegará un momento en el que te costará recordar que una vez fuiste una mama clon desconectada de sí misma.

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

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