Cómo evitar convertirte en una esclava de tu lista de tareas

Llevar una lista de tareas es muy atractivo, en las últimas semanas he estado hablándote de esta herramienta, tanto de sus beneficios cómo la forma de utilizarla para que sea realmente productiva.

Es una herramienta que puede ayudarte a organizar tus ideas y tareas, pero si no sabes utilizarla adecuadamente puedes acabar convirtiéndote en una esclava de tu lista de tareas.

¿Quieres saber más?

¡Dale al play!

Como te comento en el vídeo una lista de tareas es una herramienta que debe estar a tu servicio y ayudarte a aumentar tu productividad y evitar el estrés.

 Si tu lista de tareas no para de crecer y crecer sin ningún fin específico llegará un momento en el que te sientas tan abrumada por la cantidad de cosas anotadas que optes por dejarla de lado y decides que las listas de tareas no son para ti.

Incluso en el caso que consigas hacer todo lo que hay anotado, si esas tareas no tienen un propósito claro, si no obedecen a cosas prioritarias, por mucho que trabajes y te mantengas ocupada seguirás sintiéndote insatisfecha.

 

Incluir tareas divertidas

 

No dejes de lazo las tareas que realmente te hacen feliz.

Tendemos a posponer cosas que realmente nos gustan porque nos sentimos culpables haciéndolas con todo lo que hay por hacer, o porque creemos que son actividades que nos quitarán tiempo y luego no podremos hacer las cosas “obligatorias”.

Pero la realidad es que incluir en tu agenda, cada día, una actividad que te ayude a cuidarte y a sentirte mejor, puede ser el detonante que te permite afrontar el resto del día más motivada, con más energía y relajada.

Da igual si es algo de 15 minutos o media hora.

Date ese pequeño regalo y te sentirás feliz y motivada durante el resto del día. Y esa energía te permitirá afrontar mejor y con más ganas el resto de tareas.

 

 ¿Por qué mantienes una lista de tareas?

 

¿Por qué quieres hacer las cosas que vas anotando en ella?

Una lista de tareas no debe enfocarse únicamente en lo que tienes que hacer, también debe incluir lo que quieres SER.

Tus tareas deberían estar vinculadas con las metas que deseas alcanzar para tener la certeza que cada cosa anotada va a servirte para estar un pasito más cerca de tus objetivos vitales y no estás perdiendo el tiempo.

Que la lista de tareas sea TUYA, que te ayude a vivir TU VIDA.

 

Estimaciones realistas

 

Calcula el tiempo que te llevará cada tarea y anótalo al lado.

Hay personas que necesitarían dos vidas para hacer todo lo que anotan en su lista de tareas.

Por eso es importante descartar cosas de tu lista, todo lo superfluo, y quedarte sólo con tareas importantes.

realista, si las tareas van a llevarte 8 horas y tú sabes que por mucho que tu esfuerces lo normal es que tengas 1-2 horas al día, déjalas para otro momento.

El optimismo exagerado sólo te llevará a sentirte peor.

 

Escrita a fuego

 

Ten en cuenta que estás manteniendo una lista de tareas para liberar todo ese espacio en tu cabeza, pero eso no significa que cada cosa anotada esté escrita a fuego.

No consideres tu lista de tareas como unos mandamientos de obligado cumplimiento, en lugar de eso considérala tu lista de opciones.

Usando una lista de tareas vas a liberarte a ti misma de pensar en el futuro dándote la oportunidad de centrarte en el presente.

 

Tareas espontáneas

 

A veces nuestra lista de tareas no la creamos nosotras mismas, sino que reaccionamos a lo que nos vamos encontrando durante el día.

Las urgencias existen y tus hijos pueden ponerse enfermos y reclamarte todo tu tiempo.

Tu lista de tareas no debe pasar nunca por delante de las necesidades de tu familia.

A veces nos obcecamos con hacer algo que habíamos planeado hacer hoy y hasta el hecho que nuestro hijo se ponga enfermo nos hace estar de mal humor por no llegar a donde nos habíamos propuesto.

Este tipo de interrupciones que de entrada pueden parecer que desestabilizan, también son parte de unas tareas correctamente desarrolladas.

Quizás no eran las tareas que originariamente habías planeado hacer, pero son parte importante, como madre habrá ocasiones en las que no puedas hacer nada más que centrarte en las necesidades de tus hijos.

 

La regla de los dos minutos

 

Y para acabar déjame que te hable de la regla de los dos minutos de David Allen.

Lo que básicamente viene a decir es que si se te presenta una tarea que te va a llevar menos de dos minutos realizarla, la hagas inmediatamente y no llegues a anotarla en tu lista de tareas pendientes.

 

Sentirte estresada y esclava de tu lista de tareas no va a servir de nada, disminuirá tu capacidad para concentrarte y ser resolutiva.

Y tú, ¿te has sentido alguna vez totalmente absorbida por tu lista de tareas pendientes?

¿Quizás culpable por no llegar a tachar nada de lo que te habías propuesto?

Puedes compartir tu experiencia en los comentarios.

 

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

Comments are closed.