El papel del padre en la lactancia materna

PapelPadreLactancia

Cuando decides dar el pecho a tu futuro bebé lo haces porque quieres alimentar a tu bebé de forma natural; puede que te hayas informado, hayas leído sobre el tema y además conozcas todos los beneficios que aporta esta opción tanto para ti como para tu hij@, pero ¿qué pasa cuando los inicios no son lo que tú esperabas?

Has ido a las clases de preparación al parto, has leído todo lo que caía en tus manos sobre lactancia materna, pero a veces, por la razón que sea, la lactancia no es placentera desde el primer día, quizás tengamos dolor debido a un mal agarre del bebé, quizás nos han dado consejos (bien intencionados) pero poco válidos sobre cada cuándo debes dar el pecho, o tras el parto estuvisteis separados demasiado tiempo…  Por desgracia muchas lactancias pueden verse perjudicadas por una mala información o una secuencia de decisiones erróneas durante los primeros días de vida del bebé.

Seguro que habéis escuchado quién afirma que dar el biberón permite al padre involucrarse en la alimentación del bebé, porque todavía hay quién piensa que el padre no tiene lugar en la lactancia materna, pero como veréis a continuación, la figura del padre es indispensable y fundamental  para que la lactancia se establezca con éxito.

El soporte que nos brinda el padre es crucial los primeros días o semanas, para empezar puede encargarse de regular las visitas tanto en el hospital como en casa.

 La tranquilidad y la intimidad son muy importantes, tanto para el establecimiento de la lactancia como para la formación del vínculo.   La nueva familia necesita estar despreocupada y no pendiente de las visitas.  Se necesita calma y paz para vivir estos momentos únicos de forma íntima.  Ya habrá tiempo para reuniones familiares más adelante, las visitas no deben convertirse nunca en una obligación, mucho menos si la madre está recuperándose físicamente del parto y necesita reposo o los primeros días están resultando duros por cualquier motivo.

Debemos tener en cuenta que tras el parto, nuestras hormonas están completamente revolucionadas, y experimentamos una extrema sensibilidad emocional; lo que en otros momentos nos puede parecer hasta anecdótico, en esos momentos puede ser una fuente de malestar y preocupación.   Comentarios con poca base o las sutiles comparaciones con otras madres pueden resultar muy molestos y angustiar innecesariamente a la madre.

Además, el temor a estar equivocándonos y que nuestro bebé pueda verse afectado por nuestras decisiones planea sobre la mente de la madre, da igual si eres primeriza o no, puede ser que con tu primer hijo todo fuera rodado y nunca te surgieran dudas; o quizás por cualquier motivo la lactancia materna no tuvo éxito y esta vez no quieres que se vea truncada por motivos ajenos a tu voluntad.

Interferencias que acaben con nuestra intención de amamantar pueden haber muchas, es por eso que en esos momentos el papel del padre puede ser decisivo para conseguir una lactancia exitosa.   Si tu pareja se convierte en tu aliado, ha tenido acceso a toda la información sobre los beneficios de la lactancia materna y conoce sus ventajas respecto a la lactancia artificial, no se rendirá ante los inconvenientes que podáis encontraros, y estará a tu lado cuando terceras personas os cuestionen vuestra decisión y con la mejor de las intenciones (pero no con toda la información que sería conveniente) os insinúen que no pasa nada por dar un biberón, que el niño engordará más rápidamente con lactancia artificial y que no tenéis por qué complicaros la vida teniendo otra opción mucho más práctica.

Habrá comentarios que te harán dudar, que te afectarán más debido a la sensibilidad emocional a flor de piel, incluso en algún momento puede que te sientas desbordada y te plantees tirar la toalla, en esos momentos es cuando el padre marca la diferencia, cuando se convierte en el pilar que sostiene a la madre y consigue que la lactancia sea todo un éxito.

Si verdaderamente deseas dar el pecho, ya desde el embarazo involucra a tu pareja, informaos juntos de todos los beneficios que supone para la madre y el bebé; si tenéis oportunidad, antes de que nazca el bebé acudid juntos a reuniones de grupos de lactancia, anotad los datos de contacto de algún profesional o asesora de lactancia para que él los tenga a mano si son necesarios.

Si él dispone de toda esa información no será un mero espectador, tendrá un papel activo ya que él también querrá conseguir una lactancia exitosa y luchará por ella.

Con motivo de la semana de la lactancia materna del 1 al 7 de agosto de 2013 uno este post al carnaval de blogs creado por Maternidad Continuum.

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

Comments are closed.