Cuidando a mamá. Consejos saludables para madres

 

Ser madre es uno de los trabajos más gratificantes del mundo,  pero también es agotador.

Es un trabajo de 24 horas al día 7 días a la semana, donde no existe el descanso del fin de semana, ni los periodos de vacaciones ni los días libres por enfermedad.

Como madres, la mayoría de nosotras estamos más preocupadas por la salud y el bienestar de nuestros hijos que por nuestra propia salud.  Es muy fácil acabar dejando de lado nuestro propio bienestar debido a las responsabilidades diarias con las que nos enfrentamos, llegamos al final de la jornada tan agotadas y exhaustas que acabamos descuidando nuestra propia salud.

Al igual que en cualquier otro trabajo, una madre tiene que estar en perfectas condiciones para dar lo mejor de sí misma.

Antes de seguir leyendo, es fundamental que entiendas que es un tema realmente importante.  Después de todo, si acabas poniéndote enferma, ¿quién se va a encargar de todo?

 

Lo ideal sería que todas las mamás disfrutásemos de ocho horas de sueño y poder levantarnos frescas y descansadas, pero en la mayoría de los casos estas expectativas no son realistas, así que vamos a ver qué formas tenemos de recargar nuestras pilas y mantener unos hábitos saludables que garanticen nuestra buena salud.

  • Cuida tu alimentación.   Obviamente no tienes mucho tiempo para comer, pero esto es esencial para mantenerte saludable. La mayoría de nosotras sabemos que tenemos que comer tres comidas al día, pero ¿sabes que también son recomendables los refrigerios entre las comidas principales?

Tomar algo a media mañana y para merendar mantendrá tu metabolismo y tus niveles de energía; así que no escatimes en comidas.  Por supuesto, es recomendable recurrir a alimentos saludables como la fruta, los cereales y los frutos secos.

¡No te saltes el desayuno! Seguro que te preocupas por que tus hijos no salgan de casa sin haber disfrutado de un desayuno saludable, ¿pero qué pasa contigo? Un café tomado de pie mientras haces otras cosas no es la mejor forma de empezar el día.  El desayuno debe convertirse en un momento en familia en el que todos os podáis sentar a la mesa y disfrutéis poniendo en común los planes para ese día.

 

  • Mantente hidratada.  Además de comer alimentos saludables, debes beber abundante agua.   Seguro que te son familiares los «ocho vasos al día» así que no voy a recordártelo de nuevo.

La deshidratación leve puede afectarte,  bebe incluso antes de sentir que tienes sed, te evitarás dolores de cabeza, fatiga y falta de energía a la vez que eliminas impurezas de tu cuerpo.

  • Ejercita tu cuerpo.  Nuestro cuerpo necesita ejercitarse cada día, sin importar si somos madres o no.  Es probable que estés ocupada durante todo el día y que llegues al final de la jornada completamente agotada, pero es importante que consigas arrancar de donde sea 20 ó 30 minutos de ejercicio diarios.

Hay estudios que ponen de manifiesto que el ejercicio regular es mejor que una siesta para aumentar los niveles de energía.

Márcate pequeños objetivos alcanzables y específicos.  Por ejemplo, salir a caminar 15 minutos después de cenar, compartir un rato de música y baile en familia o apuntarte a clases de yoga.

Hoy en día hay muchas actividades preparadas para realizar mamá y bebé conjuntamente, así que ya no tienes excusa.

  • Asegúrate un tiempo para ti.  Probablemente hayas oído ya varias veces que debes cuidarte, encontrar tiempo para ti y asegurar tus momentos de relajación; no obstante, la mayoría de las madres continúan colocando su bienestar en el último lugar de sus tareas pendientes.

Es importante encontrar tiempo para ti, aunque sea para relajarte, comer, hacer algo de ejercicio o socializar.  Al fin y al cabo, cuando tú estás física y mentalmente en un estado óptimo es cuando puedes dar lo mejor de ti a tu familia.

¿No tienes más de cinco minutos libres? Tómate una ducha refrescante.  No hay nada como quitarte toda la ropa y ponerte bajo la ducha para sentirte como una persona completamente nueva.

  • Respeta tu descanso.   Conseguir una buena dosis de sueño es fundamental para tu salud en general. El sueño es el momento del día en que el cuerpo se recarga y los nuevos aprendizajes se asimilan.  Así que, naturalmente, si no estás durmiendo lo suficiente no llegas a recargar completamente las pilas, lo que significa que tardarás más en hacer todas tus tareas y que tus baterías se agotarán antes de tiempo, afectando al sistema inmunitario y deprimiéndolo.

Antes de tener hijos es probable (aunque poco saludable) que lograras funcionar con pocas horas de sueño, pero los requerimientos de esta nueva etapa precisan de una mamá sana llena de energía, así que evita distracciones, prioriza y acorta algunas actividades si es necesario para evitar perder horas de sueño y dormir todo lo que necesitas cada noche.

  • Pida ayuda. Dice un proverbio africano que se necesita una aldea entera para criar a un niño, lo que esto significa que no puedes hacerlo todo por tu cuenta y que no hay nada de malo en pedir ayuda.   Involucra a tu pareja, a tu madre, a tu  hermana o a la vecina del quinto si lo necesitas.

Cualquier otra madre te va a decir que es imposible hacerlo todo, así que aléjate del mito de la superwoman que tiene la casa perfecta, una carrera exitosa, aspecto de supermodelo y cuyos hijos van siempre bien vestidos, peinados y aseados.  No te obsesiones con tenerlo todo siempre perfecto, hay un momento para cada cosa y es importante saber priorizar y delegar tareas.

Una mamá sana es una mamá feliz

Como mujeres y como madres, tendemos a sobrecargarnos a nosotras mismas con el trabajo, la familia y las preocupaciones del día a día.  No dejamos mucho espacio para concentrarnos en ser felices y eso también es importante.

La maternidad es una gran etapa, llena de retos y triunfos, y lo más importante es disfrutar de ella. Todas las mamás te dirán que pasa muy rápido, así que aprovecha el tiempo, cuida de ti y de los tuyos para que dentro de unos años, puedas echar la vista atrás y recordar todos estos momentos llenos de energía, diversión y felicidad.

 

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

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