Consejos para organizar tu cocina y dejar de perder tiempo en ella

consejos_para_organizar_tu_cocina

 

Pasamos mucho de nuestro tiempo en casa metidas en la cocina.

Cualquier lugar en el que pasemos gran parte del día debería ser de nuestro agrado, ser un lugar donde nos sintiéramos cómodas, donde todo fluyera.

Y normalmente los espacios desorganizados nos provocan el efecto contrario, nos desmoralizan…¡y nos hacen perder tiempo!

¿Te has fijado cómo te sientes cuando te encuentras preparando algo en tu cocina?

¿Te sientes a gusto?

¿O tal vez es uno de esos lugares en los que tu mal humor crece y crece sin que llegues a saber bien por qué?

A menudo soñamos con cocinas más grandes, cocinas que tengan el espacio suficiente para almacenar todo lo que queramos…

¡Yo también lo hago!

Ojalá pudiera tener una cocina de revista, pero hasta que ese momento llegue (que digo yo que llegará, forma parte de la vida de mis sueños), una buena forma de obtener más espacio puede conseguirse mejorando su organización.

 

Retirar y Descartar

 

Antes de empezar a ordenar tu cocina, asegúrate de que sólo quedan en ella los objetos que realmente necesitas organizar.

Lo primero que debes hacer es devolver a su verdadero sitio todos aquellos objetos que realmente no tienen nada que ver con el uso al que has destinado tu cocina.

Ropa, juguetes, libros, correspondencia, herramientas… Son muchas las cosas que llegan a acumularse en nuestras cocinas, sobre todo si se trata de un lugar de paso.

Antes de ponerte a ordenar, quita de tu vista todo lo que realmente no pinta nada aquí.

A continuación, sigue descartando cosas, ¿qué me dices de utensilios varios que no necesitas o no funcionan?  Ten en cuenta también objetos duplicados e incluso herramientas que ni sabías que tenías.

Si has estado meses o años sin usarlos, puedes seguir prescindiendo de ellos y dejar sitio para lo que realmente vayas a utilizar.

 

La despensa

 

Empieza por vaciar estantes, armarios y cajones.

Producto por producto ve comprobando la fecha de vencimiento y deshazte de toda la comida que está en mal estado o haya caducado.

Si encuentras alimentos próximos a caducar, especialmente productos en conserva, y te das cuenta de que no vas a tener tiempo de gastarlos a tiempo, considera la posibilidad de regalarlos o donarlos a algún banco de alimentos.

Sigue organizando tus provisiones.

Separa los alimentos en función de sus características, por ejemplo colocando todos los productos enlatados juntos y si tu despensa lo permite, coloca los que tengas repetidos en fila, uno detrás de otro, dejando delante los que tengan fecha de caducidad más próxima.   Cada vez que compres uno nuevo, colócalo al fondo.

Haz lo mismo con las harinas, los cereales, las salsas, galletas…

También es el momento para unificar productos.

Si resulta que tienes varios paquetes de la misma harina abiertos, ponlos en un mismo envase, esto te ayudará a maximizar el espacio que tienes en tu despensa.

 La nevera y el congelador son una extensión de tu despensa, sigue con ellos el mismo procedimiento.


Vajilla

 

Echa uns vistazo a las piezas que conforman «tu vajilla».

¿Tienes demasiados vasos, cuencos o platos?

¿Piezas desparejadas?

¿Una docena de platos hondos y sólo 6 platos llanos?

Entre tú y yo, siempre he pensado que la mejor forma de no dejar que se acumulen los platos sucios sería tener un solo artículo de cada por cada miembro de la familia, por simple necesidad no podrías dejar que quedaran sin fregar!

Apuesta por el minimalismo.

Guarda en un sitio menos accesible la vajilla de la abuela o aquellos platos extra que no utilizas a diario y resérvalos para cuando tengas invitados y realmente sean necesarios.

 

Fiambreras y envases para conservar

 

Si no puedes encontrar la tapa que va con un envase en particular, elimínalo de tus armarios.

Ojo, no es necesario que vaya directo a la basura.

¿Podría servir a tus hijos para hacer manualidades? ¿Para guardar materiales? ¿Para mezclar pinturas?

 

La encimera

 

¿Tienes el espacio que necesitas para cocinar y preparar tus platos?

¿Todos los electrodomésticos y utensilios que tienes en la encimera son de uso diario?

Mantén todo lo despejada que puedas la encimera para que puedas trabajar con comodidad.

Al fin y al cabo es uno de los lugares que más a menudo limpiamos, te resultará mucho más práctico si puedes hacerlo de una única pasada en lugar de ir levantando y moviendo objetos de sitio.

Necesitas tener esta área libre para trabajar y preparar tus platos, si tu superficie de trabajo es muy limitada, una muy buena opción puede ser colocar una barra o riel en las paredes para colgar utensilios, tazas, paños…

 

Flujo de trabajo

 

Recuerdo hace años una cocina que tuve en la que no me sentía nada cómoda, siempre tropezaba con algo, me caía la comida al suelo cuando iba a sacarla del fuego y mil desastres más que me ponían de los nervios.

Cocinar en ese espacio me ponía de muy mal humor.

Y siempre acababa diciéndome a mí misma “El chi no fluye, ¡el chi no fluye!”.

Necesitas conseguir una distribución y organización que te resulte práctica, en la que tengas todo a mano cuando lo necesites.

Las cocinas tienen 3 áreas diferenciadas:

[su_list icon=»icon: star» icon_color=»#a7bb2c»]

  • Zona de lavado.
  • Zona de cocción.
  • Zona de preparación.[/su_list]

 

 

Con estas separaciones en mente, organiza los utensilios relacionados con cada tipo de actividad para que estén lo más cerca posible del lugar donde van a ser utilizados.

Deja cerca de los fogones los utensilios que suelas utilizar para mezclar, remover y retirar alimentos de las cazuelas y sartenes así como la sal y otras especias.

Cerca del horno los guantes o lo que utilices para sacar los recipientes calientes.

Etc.

Y recuerda que aunque es recomendable tener las cosas cerca de donde las vamos a utilizar, debes tener en cuenta la edad de tus hijos.  Si tienes en casa a unos intrépidos exploradores, vigila qué es lo que dejas a su alcance, porque lo encontrarán…y querrán usarlo! 😉

 

Te invito a poner en práctica estos consejos, experimenta diferentes opciones si no te sientes del todo cómoda y sigue probando hasta dar con la combinación/organización que más se adapte a tus gustos y necesidades.

Tómatelo con calma, no intentes organizar toda la cocina en un solo día, divide el trabajo por etapas: el lunes los armarios superiores, el martes los cajones, miércoles la nevera…

Encontrar la distribución óptima, aquella que te ayude a ahorrar tiempo y disgustos bien vale la pena.

Vas a sentirte mucho mejor cuando puedas preparar tus comidas en un espacio que te resulte agradable, cómodo y funcional.

Y si has llegado hasta aquí… ¡No olvides dejar tus comentarios! Me encantará conocer tus truquillos para organizarte y también qué estrategias utilizas para mantener distraídos a tus hijos mientras estáis en la cocina.

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

2 Comments

  • mamasinestres

    22 agosto, 2014

    Gracias Neus, muy interesante. Voy a compartirlo en mi blog (con tu permiso) ya que tenemos una temática muy similar y diferentes formas de enfocarlo.
    Enhorabuena, por el blog. Muy práctico y directo.

    • Neus Virgili

      22 agosto, 2014

      Por supuesto! Estoy deseando leer tus aportaciones 😀 Un besazo!!!