Cómo librarte de las preocupaciones gracias a tu lista de tareas

Hoy quiero hablarte de las listas de tareas, pero para darte dos ejemplos muy claros y concretos de cómo puedes utilizarlas cuando estés totalmente colapsada, agobiada y al borde del ataque de pánico.

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Las listas de tareas de tareas son todo un clásico en organización personal y yo soy muy fan de esta herramienta, pero sí que es verdad que hay que utilizarlas de la forma adecuada para no acabar convirtiéndote en una esclava de tu lista de tareas.

En este  caso vamos a darle un uso alternativo que la gente no suele tener en cuenta y que a mí me funciona estupendamente.

Se trata de que en esos momentos en los que estés agobiada, en los que tu mente recibe un montón de información, en los que estás intentando recordar todo lo que tienes que hacer…

Cuando estás ante una situación en la que sabes que tienes que hacer muchísimas tareas y empiezas a sentirte muy abrumada y a dudar de tus posibilidades y lo único que haces es entrar en un diálogo de «No voy a poder, no voy a poder, Dios mío esto es demasiado, soy incapaz de llegar a todo«.

Cuando estés en esa situación, mi recomendación es que cojas una hoja en blanco y un bolígrafo y te pongas a anotar absolutamente todo lo que te preocupa en esos momentos, todo lo que tienes que hacer y todo lo que te estás diciendo a ti misma.

Apúntalo, escríbelo todo.

Es un momento de vomitar información, de sacar todo lo que tienes en la cabeza, todo lo que te está agobiando y ponerlo todo en una lista.

Si en ese momento puedes, aunque no es imprescindible, estaría bien que vayas colocando arriba las cosas que son más urgentes porque te estás acercando a una fecha límite en la que tiene que estar hecho: la comida preparada para un evento, el regalo comprado para un cumpleaños…

Todo aquello que las que digas «Si no lo hago este día, ya no llego» lo pongas al principio y luego pongas todo lo demás que te está agobiando en este momento.

Esa será una lista en la que lo que vas a hacer es descargar tensión, descargar toda esa información que estás almacenando y sacarlo de tu cabeza.

Cuando estamos tan agobiadas por todo lo que tenemos que hacer, la comunicación que mantenemos con nosotras mismas no es la más adecuada.

El estrés hace que no procesemos bien la información.  Nuestro cerebro se llena de hormonas que no nos ayudan a pensar con claridad.

Por eso te hago esta propuesta.

Sácalo todo de tu mente, déjalo en un papel y a partir de ahí empieza a analizarlo con calma y consciencia y reflexión.

Normalmente tras este primer paso ya te vas a sentir mucho mejor, porque habrás quitado todo aquello que te estaba causando ruido a nivel mental.

Cuando empieces a hacer el análisis, en muchos casos vas a ver que no había tantas cosas como tú pensabas, porque te estarás dando la oportunidad de verlo objetivamente y no lo estarás viendo bajo ese diálogo de «No puedes, no puedes, no puedes«.

Lo estarás analizando con calma.

Cuando hagas este análisis puedes mirar si hay tareas que verdaderamente no son muy importantes, o que están muy lejos en el tiempo y ya puedes ir quitándolas de tu lista o decidiendo quién se va a encargar de ellas.

Es un buen momento para que pienses a quién se la puedes delegar o quién más se puede encargar de esa tarea si no es imprescindible que tú la hagas.

Una segunda lista para ponerte en acción

Y después de este análisis es cuando vas a hacer la segunda lista de tareas, la que de verdad te va a permitir ponerte en acción.

En esta lista vas a escoger de forma totalmente consciente qué es lo que vas a hacer y en qué orden lo vas a hacer.

Esa es mi propuesta.

Que utilices esta herramienta en esos momentos en los que estés totalmente colapsada, que vacíes, que saques todo eso que te está preocupando y luego lo analices de forma pausada, consciente y decidiendo ya el orden en el que vas a ir haciendo las cosas.

Esto te va a permitir recuperar el control de la situación, porque vas a tener claro el punto en el que estás, todo lo que decides que sí vas a hacer y ya vas a empezar a poner los pasos  en los que vas a hacer las tareas de forma estratégica…porque no tiene ningún sentido empezar con una tarea que luego va a requerir que ya tengas otra hecha.

Se trata de que busques la mejor forma de pasar todas esas tareas a la acción y que empieces a tomar el control de la situación.

Si esta idea te ha funcionado, si crees que es interesante, me encantará que te suscribas a mi canal de youtube y que lo compartas con las personas que creas que les puede interesar.

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

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