El poder de celebrar las pequeñas victorias

Celebrar pequeñas victorias

En el video de hoy vamos a hablar de la importancia de celebrar las pequeñas victorias.

Porque el establecimiento de objetivos y la consecución de los mismos son la base del desarrollo y la satisfacción personal.

Lo que pasa es que normalmente nos ponemos metas muy ambiciosas y asociamos el éxito con la culminación, con el haber llegado al final de ese trayecto.

Y entonces, cuanto más ambiciosas son nuestras metas, más tiempo nos lleva llegar hasta allí, o más dificultades nos encontramos por el camino, o más rodeos tenemos que dar, o más reajustes tenemos que hacer.

Esperar a que todo esto salga adelante, sin celebrar nada por el camino, realmente nos boicotea bastante la consecución de esos objetivos.

Y por eso necesitamos encontrar algo que nos reconecte, que nos permita estar motivadas y conectadas con lo que queremos conseguir

Y como veremos hoy, el éxito no se encuentra al final del camino, por lo tanto no tiene ningún sentido esperar a llegar hasta allí para celebrarlo.

Porque el éxito es un estado mental.

Y lo cierto es que el ser humano funciona super bien con la gratificación instantánea. Es algo que nos pasa a todos.

A ti te ofrecen un super premio, pero tienes que esperar 3 años para conseguirlo, o te ofrecen algo más discreto, pero hoy. ¿Qué escoges? Lo quieres hoy, ya, ya, ya.

Queremos la gratificación ya. Nos cuesta muchísimo pensar en que tenemos que esperar algo

Entonces, vamos a ver la forma en la que podemos aprovechar esto y utilizarlo a nuestro favor.

Así que hoy te voy a hablar de varios motivos que tenemos para celebrar tus pequeñas victorias, a medida que van llegando, mientras te mantienes en ruta  y con el fin bien claro, de esa gran meta que vamos a conseguir cuando hayamos completado todos los pasos.

 

 

Sobrevivir a la montaña rusa

 

Esperar hasta el final de la meta, para celebrar nuestro éxito, estaría genial si estuviéramos hablando de una línea recta. Pero normalmente no pasa eso. Entre un punto A y un punto B no hay una línea recta, nos vamos a encontrar con muchísimos altibajos.

Y a veces no serán cosas que suceden fuera de nosotras, muy a menudo seremos nosotras las que, sin ningún motivo aparente, sin que haya pasado nada, sin que nada exterior nos esté afectando, nos sentiremos muy bien y en cualquier otro momento nos sentiremos super desanimadas, que todo nos costará y con ganas de dejarlo.

Y eso no significa que hayamos cometido ningún error, ni nada así. Si no que simplemente, pues tenemos estas variaciones.

Entonces para sobrevivir a esta montaña rusa emocional, va muy bien tomarte ese momento de avance y de celebrar lo que ya has conseguido

¿Para qué vamos a esperar hasta el final?

Me parece hasta surrealista que tengamos que esperar para celebrar algo. Porque a todo el mundo le gustan las celebraciones, son algo que nos divierte, con lo que disfrutamos… ¿Entonces para que buscar un motivo para celebrar algo?.

Celébralo y ya está!.

 

Pequeñas victorias

 

Y además me parece muy interesante, en el caso de las que somos madres. Piensa en lo que hacemos con nuestros hijos.

Cuando ellos están empezando a aprender a andar, no esperamos a que anden perfectamente para decirles… “Enhorabuena, lo conseguiste, que bien, estoy muy orgullosa de ti, vamos a celebrarlo”. Claro que no!

Cada pequeño avance, cada pequeña victoria, ya les estamos reforzando y nos emocionamos y disfrutamos de eso. Y ellos también disfrutan… No están pensando, «hummm no me lo merezco tendría que haber llegado hasta el final…»

No, no, ellos son muy conscientes (o no) . Pero si que viven en este estado de que lo que cuenta es lo que has conseguido ahora y cada pequeña cosa es como… «Ehh, mira, mira lo que he conseguido»

Entonces, ¿para qué vamos a esperar hasta el final?  Igual que hablamos a nuestros hijos de esta forma y los apoyamos de este modo, pues también tenemos que empezar a cuidarnos a nosotras con cariño, ¿no?. Y a mimarnos.

 

Tomando acción

 

Y las pequeñas victorias son recordatorios de que estamos tomando acción y eso es algo que no hace todo el mundo. Y es muy importante, si has avanzado un paso. Hay que celebrarlo!  Porque muchísima gente, en tu misma situación, ese paso todavía no lo ha dado.

Entonces a celebrarlo! Hay que festejar, no solo lo que conseguimos, si no el simple hecho de estar haciendo cosas.

Imagínate, esa pequeña fiesta, esa pequeña celebración, como tú decidas hacerlo (hablaremos de esto en otro video) supone un chute de felicidad.

Estabas avanzando, con tus problemas, con tus momentos de tensión, con tus miedos, con todas tus dudas…

Pero de repente dices: «que momento más chulo he vivido hoy y voy celebrar esto y voy a reconocerme esto».

Lo he dicho muchas veces, la felicidad no se encuentra al final del camino, la felicidad la experimentas mientras vas recorriendo ese camino que sabes que te lleva a un sitio que tú quieres.

La felicidad se disfruta y se experimenta mientras estas construyendo el estilo de vida que deseas

En el momento en el que te das cuenta de que ya estas trabajando para construir el estilo de vida de tus sueños, es un momento de muchísima felicidad, en el que estas muy conectado

Cuando sabes que estás en la ruta correcta aumenta la motivación, aumenta la energía y aumenta muchísimo la confianza porque te estás convirtiendo en la persona que necesitas ser para todo lo que quieres conseguir.

Cada pequeña celebración nos mantiene  motivadas! Es un recordatorio de por que vale la pena lo que estamos haciendo. Esto nos recarga de energía y llenamos el depósito para seguir avanzando con muchísima más facilidad.

Sólo porque la meta este al final o quede muy lejos no significa que no estés trabajando duro, verdad?

Si es que en la mayoría de proyectos invertimos muchísimo tiempo, muchísima energía, muchísimo esfuerzo, muchísimo dinero, antes de ver unos resultados así concretos, como de meta finalizada.

Así que cómo vas a aguantar todo ese momento de mucha exigencia y de mucho esfuerzo, sin resultados aparentes, si no celebras todo eso que estás consiguiendo.

Así que celebrar tus pequeñas victorias te aleja de la posibilidad de darte por vencida 😀

Es un punto más a tener en cuenta.

Si tú quieres que tu proyecto triunfe, si tú quieres que todo lo que te propones salga adelante… Celebra cada pequeño avance porque esto te va a ayudar a aguantar motivada y a seguir avanzando hasta llegar al final.

Además, también nos ayuda a vencer esa tendencia al perfeccionismo que todos tenemos, de pensar que lo podríamos haber hecho mejor, que no está bien del todo….como que nunca  estamos satisfechos del todo.

Entonces, tener un listón alto es muy bueno.

Es más, yo te animo a tener metas super ambiciosas. Pero no estar nunca satisfecha con lo que consigues… Eso si que no.

Metas muy ambiciosas pero disfrutando de cada paso que das para cumplirlas

No es incompatible una cosa con la otra, tu puedes tener unas metas muy elevadas y estar disfrutando y estar celebrando cada pequeño avance.

Cuando añadimos esta festividad a nuestra forma de ser dejamos de enfocarnos en lo que va mal.

Si siempre tenemos el foco puesto en todo lo que va mal, no vamos a poder ver lo que va bien. Entonces venga, vamos a cambiar el foco, vamos a ver todo lo que va bien y así de paso dejamos de estar tan obsesionadas con lo que no funciona.

Que hay muchas cosas que funcionan, ¿no? Celebra todo lo que sí has hecho bien!

 

Aumenta las posibilidades de éxito

 

Y por último, celebrar las pequeñas victorias tiene un efecto muy interesante. Hace que nuestro cerebro se acostumbre a esa sensación de éxito.

Se acostumbra a estar contento. Se acostumbra a estar eufórico, a sentirse realizado.

Entonces, a partir de ahí, empezamos a desarrollar una actitud mucho más confiada en nosotras mismas, en nuestras posibilidades y en nuestros logros.  Porque ya lo estamos experimentando así.

Cuanto más experimentes la fiesta, la celebración y el éxito de cada pequeña meta, más fácil va a ser que acabes teniendo éxito.

Porque la confianza va a aumentar mucho más deprisa y eso va a hacer que estés mucho más motivada

Por lo tanto, simplemente, tus probabilidades de éxito aumentan automáticamente

Así que yo creo que a estas alturas deberías tener muy claro que hay muchísimos motivos por los que nos debemos dar este espacio de fijarnos pequeñas metas, pequeños mini objetivos, pequeñas etapas… Y celebrarlo

Si necesitas ideas, si te gustaría saber cómo celebrarlo, voy a hablar de esto en el video de la semana que viene ¿De acuerdo?

Espero que te haya gustado, que te hayas animado y que empieces a tomar acción ya y a celebrar cualquier cosa distinta que consigas en las próximas horas.

Me encantará saber cómo lo estás enfocando y compartir tus ideas de celebraciones y como vives todos estos momentos de euforia por haber estado tomando acción a pesar de todos los miedos y de todos esos bloqueos que todas experimentamos

Nos vemos en el video de la semana que viene 😀

Un besote!

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

Comments are closed.