¿Cansada de dejar todo a medias?

Cansada_dejar_proyectos_a_medias

¿Te has parado a pensar alguna vez si el número de tareas que empiezas y el número de tareas que terminas está equilibrado?

Esta semana leyendo un artículo de Yolanda Castillo de El Círculo de Mujeres Creativas sobre el poder de terminar lo que empiezas empecé a pensar en el gran desequilibrio que suele existir entre el número de proyectos o actividades que empezamos y aquellos que finalmente terminamos:

 

  • Aquellos libros que estás eternamente leyendo y que cada vez que retomas tienes que volver a empezar porque ya no recuerdas por dónde ibas.
  • Cursos de formación on-line en los que rápidamente pierdes el ritmo o la motivación y vas dejando a medias.
  • Proyectos de costura o manualidades que se amontonan y no acaban de ver la luz.
  • Un blog en el que empiezas a escribir pero que dejas abandonado antes del primer año…

 

La lista seguro que podría ser mucho más larga y es probable que tú misma estés repasando mentalmente el montón de proyectos que un día empezaste tremendamente ilusionada y que dejaste a medias en algún momento y nunca llegaron a materializarse.

¿Eres consciente de que empiezas muchos más proyectos de los que terminas?

No estás sola.

Si eres como la mayoría es probable que tengas varios proyectos sin terminar en varias facetas de tu vida y esto es algo que puede llegar a ser bastante desalentador, porque la maternidad lleva asociadas unas ganas rejuvenecidas de hacer cosas y de conseguir grandes metas.

Es por eso que empezamos muchos proyectos llenas de interés, motivación y pasión, pero por alguna razón no identificable a menudo acabamos perdiendo ese impulso y vamos dejando atrás toda una serie de proyectos parcial o totalmente olvidados.

Esas tareas inacabadas no sólo ocupan parte de nuestro espacio mental, también acaban convirtiéndose en una fuente de estrés y frustración por la falta de logro.

Si sientes que efectivamente en tu vida hay demasiadas cosas a medias, sigue leyendo porque voy a darte algunos consejos para reconducir la situación:

 

Empieza por hacer una lista de tus proyectos inconclusos

 

Pero ojo.

Ahora no quiero que te deprimas al ver una larga lista intenciones fallidas, porque la realidad es que la mayoría de personas fracasan en sus propósitos.

Pero tú no quieres quedarte anclada en esa mayoría que no consigue lo que quiere, ¿verdad?

Así que si estar frente a frente con todo eso que dejaste a medias te resulta demasiado doloroso, escoge sólo los proyectos más trascendentes o aquellos que te sigan motivando a día de hoy.

 

Ten claras tus prioridades

 

No vayas a lo loco haciendo lo primero que te llame la atención, no todas las tareas que hacemos tienen el mismo impacto.

Decide cuál es el que vas a terminar en primer lugar, luego el segundo y así hasta que tengas claro cuál es tu orden de prioridades.

 

¿Por qué fracasaste anteriormente?

 

Antes de volver a intentarlo necesitas reflexionar para saber por qué no has terminado cada proyecto específicamente.

Esto es imprescindible.

Un aspecto importante del crecimiento personal es determinar por qué hacemos lo que hacemos…más todavía cuando lo que queremos es cambiar determinados comportamientos o creencias que no nos ayudan a conseguir nuestras metas.

Pregúntate si el motivo es algo técnico (quizás no tienes las habilidades necesarias para hacerlo, entonces deberías enfocarte primero en desarrollar esas capacidades); si hay algún bloqueo emocional (tareas que no afrontamos por miedo al cambio, por dar crédito a nuestras creencias limitantes, etc.); si necesitas la ayuda de otras personas y nunca te has atrevido a pedirla, etc.

 

¿Cuánto tiempo necesitarás?

 

Piensa en cuánto tiempo vas a necesitar para cada proyecto, realiza un cálculo realista.

Si es algo que puedes terminar en una o dos horas estupendo, es probable que puedas hacerlo una mañana o una tarde que tengas libre.

Pero si de todas todas se trata de una actividad que va a llevarte más tiempo, considera cuál es tu disponibilidad actual, qué tiempo tienes libre a lo largo de la semana o de dónde podrías rescatar ese tiempo que necesitarás para este proyecto.

Y divide el proyecto en pequeños pasos que puedas incluir en tu horario de forma realista.

 

 Después del uno el dos

 

Una vez tengas claro el proyecto por el que vas a empezar y te hayas hecho una idea de las dificultades que habías encontrado la primera vez que lo intentaste y sepas cómo contrarrestarlas, concéntrate exclusivamente en completar un único proyecto, olvidándote por completo de los otros.

 Nada de ir picoteando de aquí y allá.

La vía más rápida para terminar con cualquier de tus tarea, pasa por empezarla y mantenerte concentrada en ella el tiempo necesario hasta finalizarla.

 

¿Qué pasa si empiezas a sentirte abrumada?

 

No dejes que eso te paralice.

Cuando nos sentimos sobrepasadas por todo lo que tenemos que hacer, tendemos a buscar una salida rápida y poco eficaz a largo plazo y somos presa fácil de la procrastinación.

 En lugar de dispersarte y sentirte agobiada por tooooodo lo que queda pendiente, recuerda que tu única obligación ahora mismo es centrarte en un único proyecto.

 

Date el permiso para dejar algunos proyectos como están.

 

A medida que pasa el tiempo no sólo nuestros hijos cambian, también cambiamos nosotras, nuestros intereses y nuestras necesidades. No hay nada de malo en ello, forma parte de la vida.

 No todos los proyectos que tenemos a medias tienen que finalizarse sí o sí.

Dar por finalizada una etapa te ayudará a despejar tu mente y focalizar tu energía y tu tiempo en tareas que tengan un impacto real y positivo en tu vida a día de hoy.

¿Tienes materiales o artilugios en casa relacionados con alguna actividad que solías hacer pero que ahora ya no tiene un lugar en tu vida?

Ahí tienes una magnífica oportunidad para liberar espacio en tu vida y en tu hogar: regala, dona o vende todo lo que ya no tenga nada que ver con la persona que eres hoy en día y deja espacio para las cosas que realmente te apasionan en este momento de tu vida.

 

Y a partir de ahora, sé selectiva en los proyectos que quieras iniciar.

Si eres una persona inquieta, curiosa y creativa vas a querer hacer de todo, eso está bien, siempre que no se convierta en una carga excesiva y en una fuente de frustraciones.

Empezar proyectos, hobbies o aficiones que ya de entrada podrías haber intuido que acabarías dejando a medias es una auténtica pérdida de tiempo.

Utiliza esa energía en tareas que culminen en un sentimiento verdadero de logro y satisfacción personal.

 Recuerda que sólo lograrás concluir lo que has empezado si tomas acción, así que…¿qué es lo primero que vas a hacer ahora?

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

2 Comments

  • María Heralta

    4 noviembre, 2014

    ¡¡Fantásticos consejos, Neus!!

    Ya los estoy aplicando porque sino iba saltando de una cosa a otra sin terminar nada, así que me he hecho una lista, luego me lo planifico en mi agenda, siendo realista, y a hacerlo!! Eso sí, si no lo termino, tengo que recolocarlo en la agenda para terminarlo 😉

    ¡¡Un fuerte abrazo!!

    • Neus Virgili

      4 noviembre, 2014

      Esa es la actitud María! Tener claro lo que quieres hacer y desarrollar un plan para conseguirlo. Un besote!!!