Alimentación y Embarazo consciente. Consideraciones generales

La alimentación es uno de los aspectos que más debes cuidar durante el embarazo; se trata de  una época con unos requerimientos nutricionales específicos y una oportunidad magnífica para tomar conciencia de la importancia de una alimentación sana y saludable que nos acompañará más allá de la llegada del bebé.

 

Lo ideal sería haber cuidado de nuestra alimentación ya antes de quedarnos embarazadas para llegar al embarazo en plena salud, pero si no ha sido así, siempre hay tiempo para mejorar.

Se ha demostrado que tanto la dieta seguida durante el embarazo como la alimentación que recibe el bebé durante su primer año de vida,  tienen efectos en la salud a largo plazo del bebé.

Por lo tanto, toda mujer embarazada debe tomar conciencia de la importancia de los nutrientes que consume, tanto para disfrutar de un embarazo saludable como para proporcionar a su bebé un desarrollo y crecimiento saludables.

¿Debo comer por dos?

 

Para nada.  Debemos huir de este tópico del embarazo y convertirlo en un  «Ahora debes comer dos veces mejor«.

No se trata de hacer un cambio brusco de la noche al día, sino de ir instaurando poco a poco pautas sanas y saludables.

¿Es importante contar las calorías?

 

El número  de calorías de los alimentos es un dato a tener en cuenta, pero también debes valorar la energía que te aportan y su valor nutricional.

Valor calórico y valor nutricional no tienen por qué ser proporcionales.

Caprichos cargados de calorías y vacíos de nutrientes

 

A la hora de planificar tu menú semanal o de elaborar la lista de la compra, ten en cuenta las vitaminas, calorías y nutrientes de los alimentos que vas a consumir, decídete por aquellos más saludables para ti y para tu bebé.

Consume calorías de comidas que alimenten y no de golosinas o comida basura.

¿Qué alimentos debo priorizar?

 

  • Opta en la medida de lo posible por productos frescos y poco procesados.  Los alimentos frescos te aportan un alto valor nutricional, aprende cómo prepararlos para que no pierdan sus propiedades.

  • Elige alimentos ricos en proteínas y bajos en grasas saturadas como los cereales, semillas, frutos secos o legumbres.
  • Evita alimentos ricos en grasas, fritos o picantes.
  • Elimina o reduce el consumo de azúcar y de edulcorantes artificiales como el aspartamo y la sacarina, busca alternativas naturales como la estevia, el sirope de ágave y la panela.
  • Hay que evitar las bebidas excitantes como el té, café o los refrescos de cola.  Además de resultar perjudiciales por su nivel de cafeína,  tienen un efecto diurético que contribuye a la pérdida de líquidos.
  • Ten en cuenta que natural no es sinónimo de saludable.  Muchos de los principios activos de los medicamentos se extraen de las plantas y  podrían influir en tu organismo de igual modo que un medicamento y afectarte a ti a tu bebé.
  • Es importante que conozcas qué infusiones y tés puedes consumir durante el embarazo y cuáles debes evitar, busca alternativas libres de cafeína y teína, vigilando siempre la dosis.  Es imprescindible conocer la planta y las recomendaciones de toma de ésta durante el embarazo. En caso de duda se debe de consultar con el médico.
  • Ofrécele a tu hijo en desarrollo alimentos naturales, libres de colorantes y edulcorantes.  Busca aliados en los alimentos de procedencia ecológica, sin fertilizantes ni insecticidas.     Tu torrente sanguíneo alimenta a tu bebé, ofrécele alimentación pura y libre de tóxicos.

También es importante el cómo

 

  • Descarta alimentos crudos o demasiado cocinados.
  • Es importante prestar especial atención a la higiene a la hora de preparar los alimentos, tenlo en cuenta cuando tengas que comer fuera de casa.
  • No ayunes, come frecuentemente, el bebé debe recibir un aporte estable de glucosa.
  • Utiliza métodos de cocción saludables: horno, vapor, plancha.
  • Mastica correctamente los alimentos, para facilitar el trabajo del estómago y vivir digestiones tranquilas.

Si bien se trata de consideraciones que cualquiera de nosotros podría o debería tener en cuenta, toman especial importancia en el momento en que nos encontramos en una etapa con unos requerimientos específicos como es la maternidad.

Tomando conciencia del papel de nuestra alimentación en la formación y desarrollo de nuestro bebé, nos resultará mucho más fácil ir modificando nuestra dieta poco a poco, para convertirla en una dieta sana, libre de toxinas, y rica en nutrientes. 

Una maternidad y alimentación consciente pasa por escuchar las necesidades de tu cuerpo y darles respuesta  adecuadamente.

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

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