5 ideas para despertar el interés de tus hijos por la comida sana

Hoy en día es bastante difícil conseguir que los niños coman alimentos saludables.  Son muchas las tentaciones visualmente atractivas a las que deben resistirse: dulces, galletas, golosinas, helados, pasteles…

Esta tarea es todavía más difícil cuando nuestra sociedad tiene como modelo predominante en la alimentación un tipo de dieta que no es nada recomendable, ni para los niños ni para nosotros.

¿Cuándo fue la última vez que viste un anuncio publicitando un buen plato de macarrones con brócoli?

Los niños sienten fascinación por todo aquello que ven en televisión, anuncios publicitarios e incluso eventos sociales y familiares.

Por mucho interés que pongas en que tus hijos sigan una dieta sana y saludable, seguro que hay muchos momentos en los que sientes que formas parte de una minoría y que estás luchando contracorriente.

¿No hay más remedio que rendirnos?

 

Afortunadamente hay algunas maneras en que podemos llegar a aumentar la cantidad de alimentos saludables que consume toda la familia: variando nuestra forma de cocinar, revisando aquello que compramos y mejorando el ejemplo que damos.

Aquí tienes algunas ideas que pueden ayudarte para conseguir que tus hijos se inclinen hacia una alimentación más sana y natural:

  • Da sabor a tus platos.   A menudo debemos competir con ofertas muy sabrosas en el mercado, conseguir que los alimentos tengan un sabor más atractivo para nuestros hijos puede facilitarnos la tarea de convertir las frutas y verduras en un alimento habitual en nuestra mesa.

Son varias las formas en que podemos potenciar el sabor de un alimento sin convertirlo en insalubre, por ejemplo añadiendo edulcorantes naturales como la miel, la estevia, la panela o el sirope de ágave en lugar de utilizar azúcares refinados, o sustituyendo la sal refinada por especies aromáticas.

  • Anímales a comer frutas, especialmente sus favoritas. Esto no suele ser demasiado difícil de hacer al tratarse de alimentos dulces y/o ácidos,  dos sabores que suelen encantar a los niños.

Prueba a alternar semanalmente la fruta que ofreces (manzanas y naranjas una semana, uvas y peras otra, y ciruelas y melocotones la siguiente).

Busca un lugar donde colocarla, que quede a su vista y que sea accesible, notarás la diferencia.

  • Predica con el ejemplo.  Otra parte fundamental en tu plan para conseguir que tus hijos coman de forma saludable es que tú también lo hagas.  Nos guste o no, somos modelos de conducta para nuestros hijos, y si queremos que se comporten de cierta manera, debemos empezar por nosotros mismos.

Nuestra influencia va más allá de los alimentos que comemos, también van a aprender de aquello que decimos y las acciones que tomamos. Por lo tanto, asegúrate de tener alimentos saludables en tu plato a la hora de la comida y que vean que tú también los comes.

  • Hay mucho que decir acerca de cómo comprar:   Lo primero que debes hacer es no ir cuando tengas hambre o sed, o acabarás llenando el cesto de la compra de cosas que realmente no necesitas.

Las cadenas de alimentación saben muy bien dónde colocar las golosinas y aperitivos para que acaben captando la atención de nuestros hijos; si te resulta difícil batallar contra todas esas tentaciones que luchan por captar su atención, ve a hacer la compra cuando estés sola o encárgale a otra persona que lo haga por ti.

Escoge tiendas donde encuentres alimentos frescos y saludables para toda la familia.  Las tiendas especializadas en alimentación orgánica y natural son una buena opción, pero también puedes acudir a pequeños comercios que ofrezcan productos de proximidad, además de cuidar de la salud de tu familia estarás incentivando la economía de tu zona.

  • Huye de los alimentos precocinados y cultiva el placer de preparar tú misma vuestros platos, te permitirá controlar mucho más la composición y cocción de vuestros platos y tendrás la oportunidad de implicar a tus hijos en el proceso.

Muchos niños pequeños no conocen el aspecto real de las distintas frutas y verduras, siempre las han visto envasadas, cortadas, trituradas…  Ver de primera mano sus colores, formas y texturas, además de despertar su interés y curiosidad,  va a suponer una buena oportunidad de realizar un aprendizaje vivencial, más aún si tienes posibilidad de cultivar tu propio huerto en casa.

También tienes a tu favor el interés de nuestros pequeños por imitarnos y ayudarnos en cualquiera de nuestras tareas, busca un lugar seguro donde pueda colaborar a preparar y cocinar los alimentos, en función de su edad y destreza.

¿Tienes los ingredientes justos para un plato y no puedes arriesgarte a que le caigan al suelo?  Ofrécele un bol con agua y harina, seguro que le va a encantar poder ayudar a mamá amasando el pan.

¿Necesitas inspiración? Echa un vistazo  en la sección de Recetas Sanas, encontrarás ideas nuevas, útiles y fáciles de preparar.

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

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