10 enemigos naturales de la gestión del tiempo

El día a día con niñxs pequeñxs es completamente impredecible, pero en función de cómo enfoquemos nuestro tiempo puede convertirse en una experiencia muy gratificante o en una fuente de estrés inagotable.

¿Tú también te pasas el día haciendo malabarismos para evitar la tendencia natural al caos de tu hogar?   ¿Sientes que dedicas unos pocos minutos a tu familia y pasas el resto del tiempo intentando hacer todo lo demás?

Errores_gestión_tiempo

Si es así, es fundamental que conozcas los principales motivos que están haciendo que tu tiempo no cunda como desearías:

 

 Confiar en tu memoria infinita

 

Cualquier dispositivo para almacenar información tiene un límite, y tu cerebro no es diferente.

En lugar de sobrecargarte mentalmente con información y más información, descarga todos esos datos que no puedes procesar a la vez y  libera tu mente para poder pensar con claridad y evitar el abarrotamiento y la sobrecarga mental que sólo sirven para ir más lenta, cansada y estresada.

Existen muchas formas de almacenar todas tus tareas pendientes, y no necesitas necesariamente una aplicación ultramoderna, cualquier lista con papel y lápiz puede ser suficiente, no te compliques.

 

No aplicar un sistema que funcione

 

Puede parecer una obviedad, pero lo cierto es que no es suficiente con conocer diferentes sistemas y herramientas; también es fundamental que adquieras los hábitos que te llevarán a aumentar tu productividad.

Cuando descubras un método revolucionario que ha cambiado la vida a muchísimas personas, busca la forma en que puedas replicarlo teniendo en cuenta tus características personales y las de tu familia.  No hay un único método milagroso para organizarnos, pero sí que podemos descubrir qué es lo que nos funciona a nosotras.

[Tweet «No hay un único método milagroso para organizarnos, pero sí que podemos descubrir qué es lo que nos funciona a nosotras»]

 

No tener claros tus metas y propósitos

 

Para cualquier cosa que quieras hacer en esta vida, necesitas definir qué es aquello que quieres conseguir.

Cuando tengas claro hacia dónde vas, podrás decidir cuáles son las tareas que te van a ayudar a llegar hasta allí; tendrás la información necesaria para saber qué debes priorizar.

Sin un destino en mente, irás actuando a lo loco, dando palos de ciego y aumentando tu frustración por sentir que lo que haces no te lleva a ninguna parte y no está alineado con lo que deseas.

 

No priorizar adecuadamente

 

¿Sabes distinguir lo que es una prioridad y lo que puede esperar?

Realmente todas esas tareas tan urgentes que se llevan tu tiempo y tu buen humor, ¿eran imposibles de preveer?  Intenta que las urgencias sean sólo aquellas que era imposible predecir, y organiza tu agenda para que la lista de tareas urgentes no aumente por falta de previsión.

No hay nada peor que tener la sensación de estar constantemente apagando fuegos.

Empieza cada mañana por lo más importante de tu lista de tareas, y no pases a nada más hasta que lo acabes.

¡Y no improvises!

Cuando tienes hijos pequeños los imprevistos llegan por sí solos, así que lo ideal es tener claro qué vas a hacer cada día, cuando irremediablemente tengas que dejar algo a medias para atender a tus hijos, tendrás el guión para saber por dónde debes seguir.

 

Intentar encargarte de todo

 

Una sola persona no puede hacerlo todo, tu tiempo y tu energía son limitados, escoge minuciosamente en qué quieres invertirlos.

[Tweet «Mamá: tu tiempo y tu energía son limitados, escoge minuciosamente en qué quieres invertirlos»]

Sé que te gusta tenerlo todo controlado, pero empeñarte en ser la única persona que puede hacer las cosas o aceptar todas las tareas que otros intentan colocarte no te va a ayudar NADA.

Es tan importante aprende a delegar como a decir no, no te comprometas con cosas que no podrás gestionar correctamente sin que se resientan otras áreas de tu vida.

Si eres una persona activa, inquieta y con mucha curiosidad, probablemente querrás aprender de todo, leer todos los blogs interesantes que existen en la red, colaborar en todos los proyectos que te propongan, realizar todos los tutoriales paso a paso que caigan en tus manos…pero no debes dejar que eso se convierta en una fuente de estrés y malestar.

Escoge aquello que realmente esté alineado con tus metas, y deja todo lo demás en tu lista de tareas pendientes.

 

Estás demasiado ocupada

 

¿Cuántas veces has escuchado, o te has dicho a ti misma, «no puedo, estoy demasiado ocupada«?  Hay veces en las que incluso parece que presumimos de»ir de culo».  Pero estar ocupada no es sinónimo de ser productiva.

[Tweet «A veces presumimos de «ir de culo». Pero estar ocupada no es sinónimo de ser productiva.»]

Tener una lista enorme de tareas pendientes y estar ocupada haciendo muchísimas cosas, no implica necesariamente que estés gestionando correctamente tu tiempo.

Puede crearte la falsa sensación de estar haciendo algo, pero en realidad no sirve de nada si esos esfuerzos no están bien enfocados.

Despréndete del «sentirte demasiado ocupada» y recupera el control sobre tu tiempo decidiendo conscientemente a qué lo dedicas.

 

Tus biorritmos y los de tus hijos

 

No intentes arañar horas al día a cambio de tus horas de sueño y descanso; en lugar de eso, identifica los momentos del día en los que te sientes más enfocada, con más energía y vitalidad y aprovéchalos al máximo.

Si tienes que realizar algún tipo de tarea que te exige estar al 100%, serás mucho más efectiva trabajando en esos momentos que intentando ir en contra de tus ciclos naturales.

Si sabes que después de comer eres incapaz de enfocarte en nada, aprovecha para hacer otras cosas que puedas hacer en piloto automático.

También es necesario que conozcas los momentos del día en que tus hijxs están más demandantes o en qué franjas horarias tienen sueño o hambre; teniendo en cuenta sus ritmos habituales podrás organizar tu horario alrededor de sus rutinas.

 

Ladrones de tiempo

 

¿Sientes que tus días no tienen las mismas horas que los de otras personas?

Empieza evaluando de qué forma gastas tu tiempo, ¿realmente todo lo que haces son tareas que aportan valor a tu vida? ¿No hay nada que incluso podrías llegar a eliminar permanentemente sin mayor importancia?

Puede que sea un juego on-line que te tiene enganchada, un uso indiscriminado de las redes sociales o conversaciones por chat sin demasiada trascendencia…  Sea lo que sea, identifica qué es y, si no puedes o no quieres eliminarlo de tus actividades, aprende a gestionarlo eficazmente.

Cuando necesites centrarte en una tarea concreta que requiera tu atención, debes anular el impacto de tus potenciales distractores:

  • Silencia tu móvil.
  • Cierra el gestor de correo (Ni se te ocurra entrar a consultar tu e-mail «sólo un momentito de nada» hasta que tengas la primera tarea de tu lista completada).
  • Desactiva todas las notificaciones y avisos.
  • Asegúrate que no vas a tener interrupciones innecesarias (puedes pactarlo con el resto de la familia, o reservar este tipo de actividades para las siestas y sueño nocturno de los peques).

 

Puedes asignar consciente y voluntariamente algunos momentos durante la semana para dedicarte a alguna de estas aficiones, pero hazlo siempre con un temporizador y decidiendo tú cuánto tiempo vas a dedicarle, sólo así volverás a ser la dueña de tu tiempo.

 

Falta de planificación

 

Uno de los hábitos que tiene un impacto más significativo en nuestra gestión del tiempo es la (falta de) planificación.

Creer que no tienes tiempo para planificar es como pensar que llegarás antes a tu destino si no pierdes tiempo en repostar combustible.

Una buena planificación te permite ir un paso por delante, podrás empezar el día bien enfocada, te permitirá colocar estratégicamente las tareas que más energía o esfuerzo requieren, podrás anticiparte y evitar acabar trabajando contrarreloj por hacer cosas que realmente no eran urgentes.

Una vez instaures el hábito de planificar (por días, semanas, meses, etc)  verás como no sólo ahorras tiempo, también ganarás en tranquilidad y salud mental.

 

Olvidar tu máxima prioridad

 

No olvides que el tiempo va a pasar hagas lo que hagas y dentro de unos años, cuando tus hijxs miren atrás, no recordarán si la casa estaba más o menos ordenada, lo que realmente valorarán es el tiempo que pasasteis juntos, los cuentos que les leíste, las excursiones en familia, y  todos los momentos irrepetibles que tuviste la suerte de compartir a su lado.

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

4 Comments

  • Vivian

    23 abril, 2014

    Me ha encantado, Neus. Son errores muy comunes pero sencillos de superar si somos conscientes de ellos. Gran post, gracias!

  • Mariel

    23 abril, 2014

    Me gustó mucho! Y seguramente soy culpable de todos los cargos! 😀
    He intentado muchas veces el sistema de las listas… el problema es que casi siempre, olvido anotar!! Es como que mi cabeza no logra recordar una cosa más, aunque sea algo que en realidad la desagotaría. Es un círculo vicioso, jeje

    • Neus Virgili

      23 abril, 2014

      Hola Mariel! En algún momento u otro, todas pecamos 😉 Intenta tener algo siempre a mano para anotar, yo utilizo muchísimo evernote, se puede tener tanto en pc como tablet y smartphone y me sirve para guardar ideas que de otra manera se esfumarían