Mentalidad de Empleado VS Mentalidad Emprendedora

Cuando emprendemos un negocio online, son muchos los motivos que pueden frenarnos o desanimarnos:

  • Tenemos el omnipresente miedo al fracaso.
  • Pensando si no estaremos siendo demasiado egoístas al apostar por nuestros sueños…
  • Aterradas ante la posibilidad de acabar perdiendo nuestro dinero además de nuestro tiempo.
  • Con dudas sobre cómo se verá afectada nuestra vida personal.
  • Temiendo acabar desatendiendo a nuestra familias…

Lo cierto es que las personas que no están totalmente convencidas, van a encontrar un montón de excusas (disfrazadas de poderosos argumentos) para quedarse en su zona de confort  y no hacer nada…pero también habrá otras, que encontrarán multitud de motivos y razones por los que deben lanzarse a la piscina.

Una de las principales diferencias entre estos dos tipos de personas, es la forma en la que piensan, y sobre esto vamos a estar hablando hoy: las diferencias entre la mentalidad de empleado y una mentalidad emprendedora.

Y antes de seguir es importante que sepas, que la mentalidad emprendedora no está reservada únicamente para quienes tienen un negocio, de hecho, creo que desarrollar este tipo de mentalidad debería ser una prioridad para cualquier persona que quiera moverse con soltura en el mundo actual.

Ante cualquier proyecto personal o profesional que quieras emprender, te va a resultar de gran ayuda.

Y ahora sí, dale al play o sigue leyendo para ver la transcripción:

 

 

Si prefieres escuchar el capítulo de hoy, puedes hacerlo aquí:

La mentalidad es probablemente el factor más determinante del éxito en nuestra vida, y no sólo en los negocios, también en cualquier otra cosa que queramos hacer.

Si tú tienes una forma de pensar determinada, actuarás de una forma determinada que va acorde con tus pensamientos, y esa forma de actuar, da unos resultados determinados.

Así que en función de cómo sean tus pensamientos, vas a tener unos resultados completamente distintos.

Y esto es algo básico pero que normalmente nadie nos advierte.

En el artículo de hoy lo que quiero es mostrarte las principales características y diferencias que existen entre estos dos tipos de mentalidades: la mentalidad de  empleado y la mentalidad emprendedora.

 

Mentalidad de empleado

 

Aquí el verdadero reto no es tanto la forma de pensar, sino que te has acostumbrado a que las cosas son así y no te planteas cambiarlas.

Una de las principales características de un empleado es que está acostumbrado a tener un único ingreso al mes, su sueldo o nómina.

Se trata de un ingreso fijo limitado que proviene de un único pagador.

Este ingreso, se recibe a cambio de cambiar tus horas de tiempo por dinero.  Obtienes ingresos sólo durante tus horas de trabajo, si no trabajas, no hay ingresos.

Si pierdes tu empleo, pierdes tus ingresos.

Un empleado vive según las reglas de otros, te adaptas a un sistema, tanto si te gusta, como si no; tanto si vibras con lo que haces, como si no.

En esta posición hay mucho miedo a tomar riesgos.

Te acostumbras a vivir una vida rutinaria, y normalmente son personas que se conforman con “ir tirando” y sobrevivir económicamente.

También son personas que están acostumbradas a que les digan lo que tienen que hacer, tienen siempre un jefe encima que les marca el camino a seguir e incluso pueden llegar a decirte cómo tienes que hacerlo.

Su trabajo y su vida están muy estructurados, tienen una estructura fija y son muy predecibles.

El objetivo de un empleado es hacer felices a sus jefes.

Para ellos el mejor día de la semana es el viernes, pasan las semanas enfocadísimos en la llegada del fin de semana: el lunes es un día malísimo, el martes ya empiezan a acostumbrarse, el miércoles sobreviene la alegría de ver que ya estamos en la mitad de la semana, el jueves ya se empieza a pensar en que ya llega el viernes y el viernes…fiesta!!!!

Se tiran de cabeza a disfrutar del fin de semana y cuando llega la tarde del domingo o el lunes por la mañana, empieza de nuevo la montaña rusa emocional.

Muchas personas que tienen un empleo, son muy conscientes de no estar disfrutando plenamente de su vida y dicen cosas como “Me gustaría empezar mi propio negocio,  ser mi propio jefe, PERO no tengo dinero, no tengo experiencia, no tengo tiempo, soy demasiado mayor, soy demasiado joven……“.

Se centran en los recursos que tienen actualmente y quedan nuevamente atrapados en las excusas.

Resumiendo, si hay un valor fundamental que tiene la mentalidad de empleado es que busca la SEGURIDAD.

Esto es lo más importante para este tipo de personas: la seguridad de un empleo estable y la seguridad de los ingresos a final de mes.

 

Mentalidad emprendedora

 

Y por otro lado tenemos a las personas que han cultivado una mentalidad emprendedora.

Son personas que crean su propia economía, no dependen de que otros les paguen un sueldo.

Las personas emprendedoras no cambian su tiempo por dinero, se dedican a crear sistemas que siguen funcionando cuando ellas no están.

Obtienen ingresos incluso cuando están durmiendo o de vacaciones.

Su objetivo ya no es hacer feliz a un jefe, el objetivo es centrarte en hacer felices a tus clientes.  Se tiene algo que va más allá de tener dinero a final de mes.

Tienen un valor añadido que es querer mejorar vidas más allá de la tuya.

Una persona con mentalidad emprendedora se centra en crear un estilo de vida que le gusta, con el que disfruta, con el que la parte de trabajo y la parte de vida familiar o personal ya no están separadas, son una única cosa.  Vibras con todo lo que haces y vas emanando alegría porque tienes una misión, quieres dejar huella y transformar vidas.

No vives según lo establecido, trabajas el día que sea, no ves una diferencia entre el lunes y el viernes, te encanta lo que estás haciendo y no tienes esa necesidad de parar y separarlo.  En cualquier momento del día y de la semana puedes estar disfrutando de lo que haces.

Otra cualidad de las personas emprendedoras es que no esperan a que las cosas lleguen solas, salen a buscarlas.

Son proactivas, toman la iniciativa, se adelantan y son responsables de su propia vida.

Han dejado atrás la aversión al riesgo y no dejan que el miedo les paralice.  Tienen miedo, sí, pero avanzan a pesar de él.

¿Por qué?

Porque han hecho otro cambio de mentalidad bien importante: saben que cada fracaso y cada error es una oportunidad de aprender.

No viven los fracasos como algo a evitar.

Si tú eres un empleado, y te equivocas, puede que te despidan.

Pero si tú eres un emprendedor y cada error sabes verlo como una oportunidad de aprendizaje, sigues avanzando porque sabes que cuanto más fracasos acumules, más cerca estás de conseguirlo.

Son personas que convierten sus ideas en acción, no se quedan simplemente en la teoría, toman acción de forma recurrente y masiva.

Presentan una actitud ganadora, son optimistas, pero no en el sentido de creer que todo va a solucionarse mágicamente, sino porque saben que cuando los problemas se presenten, van a encontrar la forma de solucionarlos.

Son personas que se dicen a sí mismas “Voy a empezar un negocio, no sé lo que tengo que hacer, no sé de dónde voy a sacar el tiempo, pero sé que lo voy a conseguir.“.

Acaban convirtiendo la incomodidad en su propia zona de confort.  Se acostumbran a vivir en la incertidumbre, porque saben que las cosas no dependen del exterior sino que dependen exclusivamente de ellas.

Y en el momento en que tomas conciencia de que todo lo que te suceda depende únicamente de ti, es cuando puedes tomar las riendas de tu vida y empiezas a crear activamente la vida que quieres.

Y para terminar, el valor fundamental de una persona con mentalidad emprendedora, ya no es la seguridad que tanto persigue el empleado, sino la LIBERTAD.

 

Si tú también quieres que tu emprendimiento sea todo un éxito, necesitas saber cuáles son esas actitudes y pensamientos que debes dejar atrás, y cuáles son aquellas actitudes y pensamientos que debes desarrollar, porque todo se puede entrenar y todo se puede mejorar.

Si crees que ha llegado el momento de cambiar, la decisión es tuya, tú eres la única persona que lo puede decidir y la única persona que lo va a hacer.

Así que si ahora lo que quieres es saber cómo puedes cambiar de una mentalidad de empleado y transformarla en una mentalidad emprendedora, no puedes perderte mi próximo taller online en el que precisamente voy a darte todas las pautas para hacer el cambio.

Si todavía no estás dentro,  te recomiendo que te unas a mi lista de suscriptoras para recibir toda la información relativa al taller.

Y ahora cuéntame, ¿con qué tipo de mentalidad te sientes más identificada? ¿Estás en el sitio dónde te gustaría estar?

Te espero en los comentarios!

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

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