Estoy colapsada, soy incapaz de organizarme

soy_incapaz_de_organizarme

 

Hay ocasiones en las que estamos tan completamente absorbidas por una situación que nos desespera, que somos incapaces de ver más allá de nuestro malestar y frustración.

 Tal vez llevas días (meses, o años!) durmiendo mal, sintiendo que no hay por dónde reconducir la situación, completamente estresada y agotada; tan engullida por ese agujero negro en el que has caído, que no tienes fuerzas ni para levantar un poco la cabeza y ver qué soluciones podrías encontrar…

Y es que cuando llegamos a esos extremos de desesperación, cuesta muchísimo encontrar la claridad y motivación necesarias para cambiar las cosas.

Si te sientes identificada con esto, es probable que te dé vergüenza hablar de ello, que tengas miedo a que otros piensen que eres débil, que son todo tonterías y que estás haciendo un mundo de algo que realmente no tiene importancia.

Pero lo cierto es que tus emociones son brutalmente reales, y que cuanto más tiempo sigas negando la situación, más complicado va a ser para ti dar ese primer paso que te llevará a cambiar por fin las cosas.

soy_incapaz_de_organizarme

Si tú alguna vez también has pensado “Madre mía, soy un desastre, soy incapaz de organizarme“, este artículo es para ti.

Hoy quiero compartir contigo algunos pasos que creo que te pueden ayudar a salir de ese atolladero en el que llevas anclada demasiado tiempo.

 

Olvídate por completo de la organización de tu casa.

 

Por COMPLETO.

No quiero que sigas mirando aquí y allá y lamentándote por lo mal que está todo.

Basta.

Cierra tu mirada a esa parte de tu vida, déjala en pausa y vuelve la vista hacia ti. ¿Cuánto hace que no cuidas de ti misma?

 

Tus Momentos

 

Coge un bolígrafo y papel y escribe ahora mismo 5 cosas que realmente te encante hacer, las 5 primeras que se te ocurran.

¡Sin censurarlas!

Dormir, tomar un café con una amiga, salir a correr, hacer punto de cruz, leer, cocinar, tomar una ducha sin interrupciones….

Son tus momentos especiales, tuyos y de nadie más.

 

Crea el espacio para mimarte

 

Durante la próxima semana, asegúrate de hacer por lo menos una de esas actividades placenteras a diario.

¡Sin excusas!

Hay tareas de todas las duraciones, da igual si un día sólo puedes tomarte un baño relajante de 10 minutos, son tus 10 minutos.

 

Dime con quién andas…

 

Fíjate en las personas con las que te relacionas en estos momentos, da igual si es a nivel presencial, telefónico o virtual.

¿Con qué tipo de personas te estás relacionando?

¿Cuáles son las conversaciones que mantienes a diario?

¿Qué tipo de mensajes recibes de esas personas?

¿Son personas felices, resolutivas y ambiciosas?

¿O por lo contrario son personas tristes, resignadas y sin iniciativa?

Si te das cuenta de que pasas la mayor parte del tiempo con personas que te roban la energía, la ilusión y las ganas de vivir, apártalas de tu vida; tal vez de momento sea sólo un distanciamiento temporal, más adelante ya decidirás si quieres recuperar el contacto.

Concéntrate en pasar el mayor tiempo posible con personas positivas, generosas y con ganas de crecer.

 

Ayuno de Contenidos

 

Es probable que te encuentres en una fase de parálisis por exceso de análisis, esto sucede cuando tienes demasiadas opciones: empiezas a comparar una con otra, analizas y vuelves a analizar y vuelves a la casilla de salida sin haber tomado una decisión.

Para poder conectar con tus verdaderas necesidades empieza una dieta de desinformación.

Desconecta de todo lo que puedas, deja de buscar respuestas en internet, de consultar redes sociales, deshabilita sistemas de mensajería instantánea, etc.

Tómate un descanso digital de toda esa información que no es necesaria para tu día a día.

Deja atrás ese bombardeo de contenidos variados y diversos que sólo sirven para que te disperses e invierte todo ese tiempo en quererte y mimarte.

 

Tu recarga de energía

 

Cada vez que entres en casa y vuelvas a activar ese patrón de pensamientos que te llevan a pensar que eres un desastre dale al STOP.

En lugar de eso, siéntate con tus hijos, túmbate con ellos en la cama y dedícate a observarles, fíjate en cómo sonríen, en cómo se emocionan por cada pequeña cosa, en cómo tienen un interés genuino por las cosas y deja que te contagien de ese espíritu que lo cree todo posible.

Deja atrás los juicios, las críticas o los reproches, habla con ellos, abrázales, bésales y conecta con la emoción que experimentas en esos momentos.

Ellos no te quieren por lo que consigues, ellos no te juzgan, te aceptan tal y como eres y te adoran porque eres la mejor madre que pueden tener.

Dedica el tiempo que sea necesario a romper con todo aquello que no te ayuda a mejorar ni a sentirte bien, reconecta con lo que verdaderamente es importante y cuando sientas que por fin las cosas vuelven a estar en su lugar, decide qué incorporas de nuevo en tu vida.

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño.

Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta.

Neus Virgili

18 Comments

  • Monica G. Carbonell

    3 marzo, 2015

    Es totalmente cierto. A veces me bloqueo así y tengo que pararme y centrar mis pensamientos en algo completamente distinto a lo que me agobia. Me guardo estos consejos 🙂

    • Neus Virgili

      3 marzo, 2015

      Es que cuando estamos ofuscadas, lo mejor es tomar distancia. Gracias por comentar Mónica!

  • Cristina Muratori

    3 marzo, 2015

    Genial, unas pautas claras y concisas

    • Neus Virgili

      3 marzo, 2015

      A menudo una pequeña guía no viene mal, verdad? Un beso Cristina!

  • Azahara

    3 marzo, 2015

    Parece que me estabas describiendo… Me ha encantado, muchas gracias!

  • elena

    4 marzo, 2015

    Me encanta ..ahora a pomerloo en . práctica

  • Mayra

    4 marzo, 2015

    Que grande Neus!! Has acertado de lleno con tus consejos y que bien que nos lo recuerdes, que entramos en “modo trabajo” y a veces olvidamos cuidarnos!
    Un saludo 🙂

  • Khadija

    5 marzo, 2015

    Estupendo, muy interesante¡¡¡¡

  • sandra

    6 marzo, 2015

    Yo acabo de dejar a un lado a gente toxica que en estos momentos no me hacia ningun bien…Quiero practicar la escucha activa, pero tambien deseo ser escuchada por igual….Por lo que ahora creo que continuare una temporada en esta actitud y despues me pensare que tipo de relacion quiero mantener con ciertas personas…..Quiero ser un poco “egoista” y no tener por ello cargo de conciencia.

    Un beso bien grande Neus y que sepas que me encanta leerte.

  • li

    31 marzo, 2015

    Gracias por expresar tan bien lo que siento, pero más aún por darme las pautas para evitar que lo siga haciendo.

  • Encarny

    31 marzo, 2015

    Es como si me estuvieras hablando a mí, y creía que esto era solo cosa mía.
    Muchas gracias.

    • Neus Virgili

      31 marzo, 2015

      Un abrazo apretado Encarny! Gracias por compartir tus sentimientos.

  • tere

    3 abril, 2015

    Estoy en un hoyo negro sin ganas de hacer nada ni de tomar la iniciativa…sin trabajo,mi casa desordenada …y te encontre sacare fuerzas para…poner manos a la obra!!!!!.Gracias Neus.

    • Neus Virgili

      3 abril, 2015

      Claro que sí Tere, somos capaces de absolutamente cualquier cosa que nos propongamos. Un besote!

  • sandra

    11 abril, 2016

    No tengo ganas de nada, meteria la cabeza debajo de la cama y no la sacaria….. quiero aislarme de todo y de todos y eso hace que me vea aun mas mezquina y egoista. No se salir de donde estoy…ya no me quedan fuerzas.

    • Neus Virgili

      13 abril, 2016

      Sandra creo que tienes bastante claro que así no puedes seguir, ¿a quién está beneficiando? ¿de qué está sirviendo tanto sacrificio? Es muy peligroso confundir bienestar personal/emocional con egoismo. Estás agotada, ¿hasta dónde más vas a poder aguantar? Salir de esa espiral de frustración es posible. Busca y pide ayuda, YA, no esperes más.