El verdadero precio de tus sueños

El verdadero precio de tus sueños

Hoy vamos a hablar de todo lo que incluye la etiqueta del precio que tienen nuestros sueños.

La gente piensa que las cosas únicamente se pagan con dinero, y eso es totalmente incorrecto, por cada cosa que hacemos pagamos un precio, a nivel de energía, tiempo, esfuerzo, dedicación, satisfacción y sí, a veces también dinero.

Esto sucede con todo, no sólo con los negocios.

 

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Imagínate cuando se trata de iniciar una relación sentimental, tienes que pasar un tiempo conociéndote, tienes que hacer concesiones, tienes que invertir tiempo y a veces sí, te tocará pagar la cuenta del restaurante; pero para que esa relación funcione y se consolide, hay muchas otras cosas que debes estar dispuesta a pagar.

Y con el éxito en los negocios sucede lo mismo.

 

Invierte en ti misma

Todo el mundo quiere triunfar, pero no todo el mundo está dispuesto a pagar el precio que cuesta llegar a tener éxito.

Igual que con una relación, toma su tiempo tener un negocio que funciona, y vas a necesitar tiempo, energía, esfuerzo y dinero. Y si no estás dispuesta a hacerlo, ¿cómo esperas que las cosas funcionen?

Si no estás dispuesta a invertir en ti misma, en tu formación, en tu crecimiento o en el crecimiento de tu negocio, ¿cómo esperas que otros inviertan en ti, compren tus productos o reserven tus servicios?

Todos los emprendedores de éxito han pagado el precio, en energía, tiempo, dinero y trabajo duro, muchísimo trabajo duro.

Muchas personas creen que convertirte en empresario está relacionado con explotar a los demás, podríamos hablar de eso otro día, pero yo lo que veo clarísimo es que hay muchísimo trabajo duro detrás, aunque quizás sea en otros parámetros, quizá el trabajo duro no sea con trabajo físico cavando con una pala; pero hacer crecer un negocio, encontrar a personas que trabajen en él altamente motivadas, saber liderar equipos, tener sobre tus hombros el peso de todas las decisiones…Para mí eso requiere mucho, muchísimo y es cierto, no todo el mundo está dispuesto a pagar ese precio…

Pero no hace falta ponernos en ese punto en el que ya tenemos una empresa con trabajadores a nuestro cargo, volvamos al momento actual.

 

Esfuérzate para conseguirlo

A veces la gente se sorprende al saber que ya hace cuatro años que inicié mi andadura online, me preguntan cómo lo he hecho, y en cuanto les cuento que he sacado horas de dónde no las había, que a veces he sacrificado horas de sueño, que me levanto a las 6 de la mañana, que he llegado a acostarme a las 3 ó a las 4 de la noche para terminar un curso a tiempo…

La gente me dice “uf, yo eso no puedo hacerlo“. “Que no tengo tiempo“, “que ya tengo otro trabajo que me lleva 8-12 horas diarias“, “que así no vería nunca a mi pareja“, “que los niños no me dejan“…

Ok, todo esto son situaciones reales. ¿Pero son motivo suficiente como para no hacerlo?

Si tanto deseas cambiar tu vida, si tan enamorada estás de tu proyecto y de tu visión, ¿por qué no vas a querer esforzarte en conseguirlo?

Los grandes sueños no llegan mientras estamos sentadas viendo la tele.

Claro que preferiría seguir durmiendo hasta levantarme totalmente despejada, pero pongo el despertador, porque tengo sueños y metas por cumplir. Pago el precio encantada, porque mi sueño es mucho más poderoso que mis excusas!!!

Si tienes sueños y metas por cumplir, ostras! Pon de tu parte!!!! Si no tienes tiempo, créalo!!!

El tiempo del que disponemos es el mismo para todo el mundo, 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año!

 

Grandes sueños

Conformarte con lo que hay yo diría que es un sueño pequeñito, si es que se le puede llegar a llamar sueño o meta, es más bien una renuncia.

Yo te animo a tener grandes sueños, ¡claro que sí! Y ¡los grandes sueños requieren grandes inversiones!!!! ¡Págalas con gusto! ¡No regatees en tus sueños, por favor!!!!

A todos nos gusta ir de rebajas y encontrar una ganga, y saber que la hemos conseguido a mitad de precio, ¡yeah! O encontrar la tienda en la que venden esos zapatos que queríamos más baratos que en otro lado, qué bueno. Eso nos emociona muchísimo.

Pero hay ocasiones en las que no tenemos que ir a lo barato.

No podemos regatear nuestros sueños.

Suena ridículo ¿verdad?

Pues muchas personas lo hacen sin tan siquiera darse cuenta. No degrades tus sueños, por favor.

Podemos renunciar a muchísimas cosas, pero a nuestros sueños ¡jamás!

 

¿Tus sueños valen la pena?

Así que empieza haciéndote está pregunta: “¿Valen mis sueños la pena?” ¡Porque si tus sueños no valen la pena empieza por aquí!!!!! ¿Por qué estás soñando algo en lo que no vale la pena invertir? ¡Cambia de sueños!!!

Y si ya tienes claro que sí, que tus sueños te van a permitir vivir la vida en tus propios términos, te van a permitir llegar al fin de tus días con una sonrisa en la cara, satisfecha con todo lo que habrás conseguido… entonces pregúntate: “¿Estoy regateando en tus sueños?” “¿Estoy invirtiendo menos tiempo, dinero, energía y esfuerzo del que realmente podría?” O “¿estoy esperando a que lleguen las rebajas?

Hay personas que dicen “Es que yo no sé cómo se hace, tendría que investigar, tendría que estudiar, tendría que formarme”… ¡coño pues claro!!!!

No podemos discutir el precio, lo que podemos hacer es decidir si vas a pagarlo con gusto o no.

Ponte delante del espejo y repite en voz alta, “¡mis sueños valen la pena, mis sueños son la caña, estoy dispuesta a pagar el precio de mis sueños, pago el precio de mis sueños encantada!

“No voy a negociar el precio de mis sueños.”

“Esto es lo que quiero, esto es lo que deseo y voy a por ello.”

“Voy a invertir todo lo que tenga porque quiero que mis sueños sean de la mejor calidad.”

La inversión va a ser bastante proporcional, si inviertes mucho, conseguirás mucho; si inviertes poco, no conseguirás nada.

 

Lo importante es la sinceridad contigo misma

Hay muy pocas cosas que realmente no debamos sacrificar, nuestra salud por ejemplo, eso es innegociable, no queremos sacrificar a nuestra familia, eso está claro. Pero hay muchas otras cosas que sí podemos sacrificar, aunque sea de forma temporal.

A las mamás nos cuesta muchísimo renunciar al tiempo en familia, algo que es totalmente normal, y además muchas de nosotras hemos decidido emprender precisamente para disfrutar de más tiempo junto a nuestros hijos.

Pero a veces esto se nos vuelve en contra, porque estamos presentes de forma física con nuestros peques pero nuestra mente está en las tareas pendientes que tenemos, en que nos gustaría adelantar un trabajo que hemos dejado a medias… Y al final acabamos de muy mal humor y no somos una compañía precisamente agradable porque realmente, en lo más profundo, querríamos estar haciendo otra cosa.

Aquí de nuevo lo importante es la sinceridad contigo misma.

Ver una serie en televisión, perder el tiempo tontamente en redes sociales, incluso algo de vida social.

Esto es algo que puedes negociar contigo misma y con tu familia, sabiendo que el tiempo que dediques a una reunión social no lo vas a tener para invertir en tus sueños.

Piensa en cuánto estás dispuesta a invertir, sabiendo que quizás tardarás más en función de lo que inviertas, ¡pero sigue adelante!

Los sueños sin acción no sirven de nada, sin acción no ocurre nada. Soñar está genial, pero debe existir una voluntad real de convertir esos sueños en realidad.

 

El precio del éxito

Tus sueños tendrán un precio distinto en función de lo que estés soñando, pero para todos ellos vas a necesitar currártelo, porque los sueños no se vuelven en realidad chasqueando los dedos.

Vas a necesitar tener muy claro que la gratificación no va a ser instantánea.

Habrá veces en las que las cosas se complicarán, habrá ocasiones en las que no sabrás cómo seguir adelante, habrá gente que dudará de ti, que pondrá en tela de juicio que vayas a conseguirlo, gente que dirá que no serás capaz…

Incluso en estos casos, tendrás que reinventarte y tendrás que seguir adelante y no rendirte.

Porque eso será lo que marque la diferencia, porque sólo ganan los que no se rinden y para eso es necesario tener un sueño que tire de ti con muchísima fuerza.

Si hay algo que realmente deseas y estás dispuesta a pagar el precio, ya puede ponerse el universo entero a conspirar que no habrá quién te pare.

Como dice Zig Ziglar, “no pagas el precio del éxito, ¡disfrutas pagando el precio del éxito!

Recuerda esto, todo depende de ti, ya tienes todo lo que hace falta para conseguirlo, pero todos los sueños que tienes, tienen un precio.

Puedes tener lo que quieras, pero antes tendrás estar dispuesta a pagarlo.

Esta es una decisión que debes tomar ahora mismo, y debes ser muy sincera contigo misma: ¿Estás dispuesta a pagar el precio que cuestan tus sueños?

 

 

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Mil gracias por llegar hasta aquí y ¡hasta la semana que viene!!

 

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

2 Comments

  • Giselle

    10 marzo, 2017

    Genial, Neus!! Te dejé una valoración en iTunes y una reseña de por qué me encanta tu podcast. Muchas gracias!!

    • Neus Virgili

      13 marzo, 2017

      Hola Gis!!!!! A mí me encanta saber que te gusta 😀 La reseña en iTunes no sé por qué no aparece, normalmente tarda una horas en aparecer, pero quizás es que no quedó grabada correctamente? Me quedé con ganas de saber por qué te gusta el podcast 😛