3 razones para evitar las visitas tras el parto

Tras nueve meses de dulce espera, por fin tienes a tu hij@ en brazos y la noticia de su nacimiento corre como la pólvora entre amigos y familiares.

Llamadas, mensajes, visitas… Todos quieren conocer al nuevo miembro de la familia y ser partícipe de tu alegría, pero quizás a ti no te apetezca estar encadenando una visita tras otra, mostrando tu mejor sonrisa y respondiendo una y otra vez a las mismas preguntas.

No es habitual cuestionarse la idoneidad o no de recibir visitas en el hospital tras el parto, simplemente se supone que es lo que se debe hacer, lo que hace todo el mundo.

Algunas parejas, sopesan pros y contras y prefieren recibir el mayor número posible de visitas en el hospital para:

  • Disfrutar de un merecido descanso y adaptación una vez vuelvan a casa.
  • Liberarse de la obligación de tener todo ordenado y listo para recibir visitas.
  • Acortar la duración de las mismas, sabiendo que en el propio hogar tienden a eternizarse mientras que en el hospital raramente se alargan más allá de unos minutos.

 

Aunque antes de quedarme embarazada no imaginaba satisfacción más grande que presentar a tu bebé a todo aquel que se acercara a conocerlo, durante el embarazo empecé a ver todo con otros ojos.

Me puse en situación, imaginando cómo serían esos primeros días, cómo viviríamos el pasar de pareja a familia, si serían momentos de nervios, si sería fácil la adaptación, qué papel tendrían en todo esto las visitas… Y decidimos que queríamos vivir la experiencia de forma íntima, sin interferencias ni distracciones, solos los tres.

Comunicar esta decisión a la familia no fue fácil, no todo el mundo logró entenderlo a la primera, pero teníamos claras tres razones para evitar las visitas en el hospital y posponerlas el tiempo que creyésemos necesario:

 

Razón 1:   La necesidad física de descanso

 

Sea como sea tu parto, es una experiencia que te deja agotada.  Probablemente hayan sido muchas horas de parto y te cueste recordar las horas que llevas sin dormir.

Si además has tenido un parto altamente intervenido o que ha acabado en cesárea, al sueño acumulado se le une a la incomodidad que puedas estar sufriendo por posibles puntos, la presencia de una o más vías intravenosas, etc.

El propio personal médico ya se encargará de interrumpir tu descanso varias veces cuando menos te lo esperes, así que es importante aprovechar para descansar cualquier ocasión que tengas, como pueden ser las siestas del bebé.

Otro factor que suele pasar desapercibido es la necesidad de calma y reposo del recién nacido.

Su sistema nervioso está aún por desarrollar, no tiene los mecanismos necesarios para procesar todos los estímulos que se dan a su alrededor y se estresa fácilmente.

No olvidemos que la seguridad y tranquilidad de las que disfrutaba en su vida intrauterina ha desaparecido, llegando a un mundo donde todo es diferente y extraño para él.

Para garantizarle una adaptación serena y plácida es necesario proveerlo de un ambiente tranquilo, sin ruidos, demasiadas luces ni estimulación excesiva, permitiendo que pueda adaptarse a su nueva vida sin estrés ni ansiedad.

 

Razón 2:   Dejar que las hormonas hagan su trabajo

 

Las primeras horas y días tras el nacimiento no son el mejor momento para experimentar una agitada vida social.

Es indispensable que la nueva mamá y el bebé permanezcan en  contacto constante,  tocándose, mirándose, oliéndose, conociéndose.

Como en todas las mamíferas, tras el nacimiento se da un pico de hormonas del amor que permite establecer el vínculo emocional de forma única, se trata de un momento crucial que garantiza un vínculo estable y duradero.

La segregación de oxitocina facilita la recuperación tras el parto, permite establecer un fuerte vínculo madre-bebé y tiene un papel primordial en el establecimiento de la lactancia.

No obstante, es una hormona “tímida”, que no puede ser segregada si a la vez se está experimentando tensión, ansiedad o preocupación, pues la secreción de adrenalina interfiere con la de oxitocina.

Si ha habido separación entre mamá y bebé tras el parto o éste ha sido por cesárea, es todavía más importante que el bebé no pase de unos brazos a otros, ambos deben seguir juntos una vez pasado el periodo sensitivo que la naturaleza ha previsto para que mamá y bebé se enamoren perdidamente.

El vínculo emocional no se establece de igual forma cuando hay separaciones tempranas.

En estas ocasiones, la nueva madre puede no sentir todo ese torrente de emociones que esperaba sentir al tener por fin a su bebé en brazos, en estos casos es todavía más importante garantizar la proximidad y el contacto permanente entre ambos.

Mientras la mamá tenga a su bebé en brazos, podrá disfrutar de su cercanía, sintiendo que conecta con él, que empiezan a conocerse, influyendo positivamente en los sentimientos que sentirá hacia ella misma y su nuevo rol de madre.

 

Razón 3:   El impacto en el éxito de la lactancia materna

 

Tras el parto el bebé estará en un estado de vigilia durante aproximadamente una hora en la que, si es puesto piel con piel encima de su madre, será capaz de reptar hasta el pecho y prenderse correctamente para iniciar la lactancia.

Esa es la mejor forma de conseguir un agarre natural e iniciar una lactancia exitosa.

Se ha demostrado que los bebés que permanecen junto a sus madres en todo momento disfrutan de lactancias más prolongadas y satisfactorias.

Las primeras horas y días tras el nacimiento del bebé son cruciales para garantizar el éxito de la lactancia, la nueva mamá necesita sentirse tranquila, arropada y comprendida.

La presencia de visitas que puedan estar cuestionando sus decisiones o dando consejos poco afortunados pueden ser completamente contraproducentes, inquietar a la mamá y disminuir la confianza en su instinto materno.

La mayoría de aspectos que pueden interferir en el éxito de la lactancia suceden los primeros días de vida del bebé, por lo que es fundamental que la mamá cuente con el apoyo necesario, sin sentirse cuestionada ni juzgada.

La presencia de una comadrona o enfermera con formación actual en lactancia materna debe ser la única visita obligada en caso de tener dudas o dificultades para iniciar la lactancia.

Estas fueron mis tres motivaciones principales, y de encontrarme otra vez en la misma situación, tomaría la misma decisión.

Si ya has pasado por esto, ¿cómo fue en tu caso?  Si estás esperando a tu bebé, ¿habías pensado en el efecto que las visitas pueden tener en el establecimiento del vínculo afectivo y el correcto establecimiento de la lactancia?

¡Espero tus comentarios!

About The Author

Neus Virgili

Licenciada en Psicología y madre de un niño. Sé por experiencia que la maternidad es un periodo vital muy intenso en el que florecen en nosotras sentimientos y emociones para los que nadie nos había preparado, pero se convierte también en una oportunidad única de desarrollo y crecimiento personal si sabemos darnos cuenta. Neus Virgili

30 Comments

  • yolanda

    13 enero, 2015

    Estoy totalmente de acuerdo, pero hay quién no entiende tus motivos y se empeña en estar contigo 4 o 5 horas …

    • Neus Virgili

      13 enero, 2015

      Ufff en estos casos, si no son capaces de entender ni RESPETAR tu decisión, verdaderamente creo que no hay que darle más vueltas, les dices educadamente que no o se lo pones bien difícil.

  • Artemis

    4 febrero, 2015

    Hola. Soy mamá de una niña de 10 meses. Comparto al 100% todo lo que expones y es lo que pedí cuando iba a nacer mi hija. Me lo cuestionaron, criticaron y no lo respetaton. Mi hija la segunda noche enel hhospital acabó con tal estado de estrés que no sabíamos que hacer (somos primerizos). Sólo la calmaba el pecho y terminé con grietas a los dos días de dar el pecho Y ddepresión postparto. No quería ver a nadie, que nadie me la tocara, no quería visitas. Pero aun así, no se respetó.

    Iba a empezar a buscar un nuevo embarazo para darle un hermanito a mi peque pero ayer fui a conocer a mi sobrina política, y revivi todo lo pasado, lo que ha provocado que ahora no quiera y nuevamente mucha ansiedad.
    La familia no entiende que es tu momento con tu bebé que acaba de nacer. Quieres dusfrutarlo, descansar, coger a tu hijo, hacer el piel con piel… y no que te miren y remiren, te digan lo cansada que se te ve, come, duerme. .. con todos los espectadores mirándote y tu bebé en la cunita del hospital mirando a la ventana porque sino va de brazos en brazos sin caer en los de su propia madre.
    Los recién nacidos no son juguetes.
    Gracias por la exposición que has hecho. Ojalá hubiera mas gente que compartiera esa opinión, o por lo menos, lo respetara.

    • Neus Virgili

      4 febrero, 2015

      Ay Artemis cuánto lo siento!!!!! Imagino tu impotencia, pero no debes temer hacer respetar tu derecho a la intimidad. Ahora cuentas con mucha más información y más herramientas para lidiar con la situación, espero que puedas hacer las paces con lo vivido y sacar los aprendizajes necesarios para que nada empañe ese momento tan especial. Un abrazo muy fuerte.

      • ppa

        18 febrero, 2015

        Ánimno, Artemis! vete a otra localidad, o prohibe las visitas si no puedes ir a otro sitio. yo es lo que voy a hacer, sin duda. nunca más un estrés evitable. la primera vez no sabíamos pero ahora ya no hay excusa! 🙂 suerte

  • Te doy la razón en todo, Neus. En mi caso, me llevé a Kilian a casa después de un mes en el hospital ( nació en la semana 34+5 en una cesárea de emergencia ) y los médicos nos recomendaron exactamente eso.
    Como hubieron complicaciones y nuestro ” paquetito ” estaba delicado, nos dijeron que hasta los dos o tres meses evitaramos toda clase de visitas.
    Y así lo hicimos, enfrentándonos a la incomprensión y al vacío de muchos amigos y familiares.
    Sin embargo fue una decisión de la que nunca nos arrepentimos porque era lo mejor para nuestro hijo.
    Ahora, Kilian tiene casi dos años y medio y si tuviéramos otro bebé, volveríamos a vivirlo en la intimidad aunque no nos lo recomendara nadie.
    Saludos.

    • Neus Virgili

      8 febrero, 2015

      Es que esos primeros días son mágicos!!! Yo desde luego también volvería a actuar así, a pesar de los enfados y los reproches, no me arrepiento en absoluto y sé que nos ayudó en el vínculo, a establecer la lactancia y a evitar el estrés de las visitas y los comentarios no deseados 😉

  • Fabiana

    22 diciembre, 2015

    Los integrantes de mi familia son personas que les cuesta un poco entender el respeto a los demás, siempre están con eso de “lo hago por tu bien”, cuando en el fondo lo único que quieren es llenar su vacío afectivo a toda costa.

    Por ese motivo, si tengo un nuevo hijo, no voy a avisar nada hasta que hayan pasado los primeros 3 días.

    Incluso creo que les voy a mentir sobre la fecha de concepción.. Cuando esté de 2 meses les voy a hacer creer que estoy de 1. Entonces, cuando hayan llegado los 9 meses ellos pensarán que estoy de 8 🙂

    Después se irán a quejar, pero bueno, hay que ser creativo para conseguir lo que uno quiere, más aún en los casos en que los demás no son cooperadores. Y hay que estar dispuesto a recibir el rechazo.

    Muchas veces no hacemos valer nuestras necesidades, porque no estamos dispuesto a recibir el rechazo de los demás. Ponemos la aprobación de los demás, por delante de nuestra comodidad. No hay peor egoísmo que eso!

  • Lali Zehnder

    19 mayo, 2016

    Yo acuerdo con el artículo, estoy a semanas de ser mamá y aún pensando cómo decirles a nuestras familias de origen que no vengan y que no se ofendan.
    Lo que le agregaría como razón importante también (al menos para mí) es el rol del padre. Este papá que sintió a su bebé desde afuera, que no tuvo la oportunidad fisiológica de llevarlo en su vientre, ni tendrá la de amamantarlo. Es la necesidad de entender juntos que ahora somos tres y ya no dos. Es el primer contacto con esa criaturita que gestamos con decisión y responsabilidad. Me parece que es muy natural la tendencia a dejar afuera al padre, cuando en realidad sin él tampoco exisitiría hijo alguno. Su participación es menos física, pero eso no significa que no tenga necesidades de establecer un vínculo con ese hijo que está llegando al mundo. Lo mismo para el hijo, tener la oportunidad de construir un lazo con su padre, que también le dio la vida.

  • Nuria

    12 julio, 2016

    En mi caso el hospital fue horrible, el primer dia la siegra no respeto el tiempo de piel con piel que habiamos decidido sin parientes (3 horas) y luego estubieron todo el dia, mas de 7h, minimo 6 personas a perpetuidad en la habitacion.
    El segundo dia 14 personas metidas ahi porque a mi pareja le hacia gracia que sus familiares vieran al niño.
    Y en casa, llevamos 8 dias solo, cada dia minimo una visita, llegando hasta 3-4 consecutivas.
    Hemos tenido ya peleas con mi pareja porque el no entiende que no quiero visitas, y menos tan seguidas, y menos de las que no se quieren ir si no han pasado 2-3h.
    Para dar de mamar me voy a la habitacion para estar tranquilos, pero el niño nervioso tarda mas de 1h en comer y dormirse y la gente sigue esperando fuera para darle un beso y manosearlo antes de irse, lo que implica que me lo despierten y tener que volver a empezar…
    Esto es horrible y mi pareja no lo entiende.

    • Neus Virgili

      12 julio, 2016

      Vaya Nuria cómo lo siento!!! Pero no te des por vencida, creo que pocas cosas hay más importantes que un post-parto respetado (para mamá y bebé). Este no es el momento de que el bebé pase de brazos en brazos, la naturaleza no lo tiene previsto así… Sé que es ir contra-corriente, que habrá gente que no lo entienda, otros te criticarán…pero sabes qué? El tiempo va a pasar igualmente y aquí lo único que hay en juego es ese establecimiento del vínculo, esa subida de hormonas, ese enamoramiento, ese estar tranquila e integrar todos estos cambios sin miradas, sin consejos no solicitados, sin juicios encubiertos…

      Yo personalmente me gané muy mala fama durante meses!

      Me convertí en una auténtica leona, no dejaba que nadie cogiese en brazos a mi hijo excepto el padre (nadie más eh, ni hermanas, ni abuelos, ni amigos….). A mí no me salía de dentro y alguna vez que lo había hecho a desgana inmediatamente se había puesto a llorar, así que nada, fui la borde que no dejaba que nadie tocase a su hijo, pero no me arrepiento en absoluto, lo volvería a hacer una y mil veces.

      Cualquier persona que te entienda, aunque no lo comparta, debería respetar tu decisión, ES VUESTRO MOMENTO y tú decides con quién compartirlo.

      Te mando un abrazo lleno de energía positiva. Besotes!

  • carla

    24 julio, 2016

    Bufff!!!!

    A mí me queda aproximadamente un mes para poder verle la carita a nuestro bebé… y estoy más que agobiada… Según se va aproximando la fecha lo llevo peor. Quiero disfrutar de ese, de esos momentos con mi pareja. Y me agobia pensar que no van a respetar mis decisiones. Yo no quiero visitas en el hospital, quiero visitas cuando decida que es el momento apropiado. Sé que la gente quiere compartir contigo la alegría por la llega de un nuevo ser, pero para mí, es mi momento, es nuestro momento. Constantemente lo comento con mi madre, ella me entiende pero también me advierte que va a ser difícil que la gente llegue a respetar mi decisión. No sé como va a ser el momento del parto, no sé lo agotada, cansada… cómo me encontraré pero lo que no quiero es encontrarme en la habitación del hospital haciendo buena cara, contestando siempre a lo mismo y no pudiendo disfrutar de los principios de la nueva etapa.

    A todo eso le añado el hecho que me agobia pensar que los padres de mi pareja puede que estén allí metidos constantemente. Sé que no me voy a sentir a gusto. He intentado explicárselo a mi pareja, pero no acaba de entenderme… yo no tengo ningún problema en que mi familia venga a verme. yo he crecido con mis padres, mi hermana, abuela, tía y primas… y ellos no me molesta que me vean “hecha mierda” porque en otras ocasiones ya me han visto así… pero no me hace ni pizca de gracia que sus padres, hermana y sobrinos me vean así… además tienen un carácter, su madre sobre todo, que no respeta lo que le digo… su hermana es la típica que como ya tiene dos hijos se cree con el derecho a decirte lo que vas a pasar, que si duerme, que si esto es así, que si esto será asá… no he pedido consejos, no los quiero por ahora. quiero descubrir yo esos momentos, quiero aprender y que aprendamos y que no rompan la magia de ese momento. Ellos ya han pasado por eso, han vivido su momento, yo quiero vivir el mío a mi manera… ¿cómo hago para que él me entienda? yo sé que son su familia y que para él es importante compartir esos momentos con ellos ¿pero si no voy a estar a gusto..?

    por cierto, ¿qué piensas de que los niños vayan al hospital a visitar al recién nacido? yo no estoy muy por la labor, me parece inapropiado… pero estamos en lo mismo, son sus sobrinos y ellos idolatran a su tío.

    A veces pienso que debería haber pensado todo esto antes de quedarme embarazada, pero igual si lo hubiera pensado tanto, no estaría donde estoy ahora…

    Bufffff!!!!!!!!!!!!

    • Neus Virgili

      30 julio, 2016

      Hola Carla! Siento que estés viviendo este momento con tanto estrés y agobio, pero intenta que eso te permita tomar medidas preventivas.

      Creo que es fundamental que tanto tú como tu pareja estés de acuerdo en esto, así será más fácil hacer respetar vuestra decisión.

      Se me ocurren diferentes ideas: no avisar de que ha nacido hasta pasadas 24 horas; pedir la colaboración de las enfermeras de pediatría….aunque lo que a mí mejor me funcionó fue avisar por adelantado que NO QUERÍA VISITAS y que ya lo organizaríamos todo cuando estuviésemos en casa y ser tajante en este aspecto, aunque sonara borde, pero era mi decisión y si sonaba borde a alguien que no me respetaba…pues oye…no me preocupaba demasiado. Los que realmente te quieren y respetan pueden no compartirlo, pero se adaptan.

      Para consejos no solicitados, funciona muy bien sonreír, asentir y ponerte a pensar en otra cosa mientras te hablan, terminando con un “Ya, claro….”. Por experiencia cuanto menos explicaciones des, mejor. Algunas personas tienen la habilidad para dar la vuelta a todo lo que digas, y al final no te quedan ganas de discutir y acabas deciendo. Un “No, no me apetece”, “No, no lo voy a hacer así” y un “Porque no me da la gana”, suelen tener menos contra-argumentación que si intentas explicar todos los motivos reales que otros no llegarán a entender jamás simplemente porque no comparten tu punto de vista, no lo vivieron así o nunca se han planteado que pudiera haber otra opción.

      Sobre visitas de niños…pues dependerá mucho de cómo te sientas, es que si tú no te sientes bien, para mí ya no hay nada más que añadir. Luego puede ser que te preocupe que puedan contagiarle algo? El sistema inmune de un recién nacido no está desarrollado y es muy vulnerable, así que cualquier persona resfriada, enferma y tal no debería visitarlos.

      Conecta con toda tu sabiduría interna, con el instinto de mamá loba y haz valer tu opinión, tus deseos y por encima de todo las necesidades reales de tu bebé (que no son en ningún caso ir de mano en mano y tener una agitada vida social).

      Te mando un beso enorme y mucha energía positiva 😀

  • luly

    21 agosto, 2016

    uh el tema ese de las visitas le paso a una de mis amigas. Tuvo a su bebita hace unos meses y toda la familia estaba chocha aunque ella no queria recibir visitas en el hospital porque habia tenido un parto algo complicado.
    Recien a los 3 meses la volvi a ver aunque nos manteniamos conectadas por el grupo. Conto que ya cuando estaban en la casa cae de sorpresa una de las hermanas de la madre a quedarse un par de dias en lo de ella!(los padres viven en el mismo piso en el depto de al lado) Y venia con el marido y los 3 hijos con la excusa de que asi la conocian todos juntos. La criticaron mal porque queria ir a la habitacion a darle el pecho tranquila en lugar de prepararle un biberon y darselo a ellos para que la alimentaran, ademas de que no los recibio con la casa en orden,cafe, bien vestida y maquillada. Fueron casi a las dos semanas de ser mama, que esperaban?
    Los aguanto dos dias y al tercero ni les abrio la puerta. La volvieron loca, no dejarla tener intimidad o al menos dejarla tener a la beba en brazos, descansar de la cesarea.
    La tia la trato de mala onda pero la madre cuando escucho lo que mi amiga le conto la echo y le dijo que vuelva cuando la inviten, no cuando ella quiera.

    • Neus Virgili

      23 agosto, 2016

      Uffff….eso no es lo que esperas sentir cuando estás habituándote a tu nueva vida como mamá… Me alegra saber que contó con el apoyo de su madre, no siempre pasa!

  • noe

    8 diciembre, 2016

    Me ha gustado mucho el post, salgo de cuentas en unos días y ya estoy avisando de que no queremos visitas los primeros días. Mi problema es mi madre, le he pedido que que venga al hospital a partir de unas horas después del parto(sólo mis padres y mis suegros) pero ella quiere estar allí desde que yo entre…y que vayan mis hermanos y más familia…no la avisaré hasta que no quiera que venga y al resto de mi familia ya les estoy diciendo lo que deseo; pero me angustia mucho que mi madre no lo entienda y piense que es porque no la quiero lo suficiente o algo así. Se lo he explicado de todas las formas no sé cómo hacer que me comprenda, al final puede que tenga que cabrearme y todo esto me agobia mucho.

    • Neus Virgili

      8 diciembre, 2016

      Hola Noe! Mucho ánimo con esa recta final 😀 Entiendo tu agobio, pero es un momento vital íntimo con un sólo protagonista, el bebé, y como no puede explicarnos qué es lo que realmente quiere, ahí estamos las madres para garantizar lo que creemos que puede ser el mejor nacimiento y postparto posible, para ti sí, pero también para el peque. Creo que una cosa es que tu madre lo entienda (eso será difícil) pero sí debe respetarlo… Si la ves incapaz de eso, yo, en mi caso, no la avisaría hasta pasadas las horas que creyera conveniente y tendría pensado un plan B para visitas no deseadas… Resignarte o pasar por el aro no te va a sentar bien, y no es el momento, pero sí puedes tomar acción para garantizar vuestro derecho a la intimidad, hormonas, descubrimiento… Te mando un besote enorme y mucha energía positiva 😀

  • noe

    8 diciembre, 2016

    Tienes razón, muchas gracias Neus. Un abrazo!!!

  • Laura T

    3 enero, 2017

    Hola a todas, me encanta el artículo. Estoy de 7semanas, soy primeriza y ya me está costando ke mi pareja entienda ke si hasta los 3meses no le decimos nada a nadie estamos protegiendo al bebe y a nosotros, ke no es k yo kiera ocultar ni mentir a su familia.

    Intenté explicarle mi visión del postparto ke es komo la tuya y uffffff. Me va a costar muxo ke entienda los motivos y lo ideal, ke los komparta. Ademas su familia vive lejos asi k si vienen se kedaran en kasa unos dias y recien parida no tengo ganas de huir de mi propia casa. Asi k gracias x tus palabras, se lo leeré a ver ke tal.

    Besos

    • Neus Virgili

      5 enero, 2017

      Hola Laura!!! Piensa en lo que es realmente prioritario y seguro que la vida social no forma parte de los imprescindibles de un recién nacido 😉 Si tienen que venir desde fuera para quedarse unos días, yo casi que diría que vengan cuando ya estéis acostumbrados a ser una familia de 3, más todavía si tenéis puntos de vista distintos sobre las visitas y el postparto, tanto tu pareja como tu lo agradeceréis 😀 Un besote y a disfrutar de esta nueva etapa tan emocionante!

  • Maite

    3 enero, 2017

    A mí no me respetaron nada y a mi hijo menos. Aún recuerdo el día en que no mamó porque todo el mundo quería cogerlo y hacerse una foto. Como si fuese un pescado. Como tomaba bibe de refuerzo, para qué iba a darle teta? Mi cuñada se tomó como derecho tenerlo en brazos mientras dormía la siesta… escribo, y la rabia me recorre las entrañas. Un día exploté y le dije de todo a mi marido. Era su familia y él era quien debía ponerles límites.
    Si alguna vez tengo otro bebé daré una falsa fecha de parto y no avisaré hasta los tres meses. No me vuelve a pasar.

    • Neus Virgili

      5 enero, 2017

      Qué pena Maite! Lo de dar una fecha de parto algo imprecisa es una idea a tener muy en cuenta 😉 Besotes!

      • ARANTXA

        6 enero, 2017

        Me encanta este post¡¡muchas gracias por compartir experiencias¡A nosotros nos pasó lo mismo…vergonzosa la contestación de una de mis cuñadas cuando les dije que no queríamos visitas en el hospital. Estaban haciendo maletas pk viven fuera para venirse..los 5 de la family a casa, les dije k ni de coña..uff, como se pusieron, vinieron a los 6 días y menudos aires. Afortunadamente llevo 18 meses dándole pecho y feliz de mi decisión, tener un bebé ni es la Expo de Sevilla ni un cuadro de Velszquez!!!y si vuelvo a tener otro miento sobre las fechas de parto, lo tengo clarisimo!!!!

  • Mara

    5 enero, 2017

    Totalmente de acuerdo en todo. Soy mamá de mellizas que nacieron por cesárea y ya tienen tres años y medio. Si miro atrás al nacimiento de mis niñas echo de menos más intimidad, especialmente en el hospital.
    Yo tuve sentadas en la habitación a una tía de mi marido con tres amigas hablando de ” Salvame ” toda una tarde y despertandome a las niñas continuamente para ver si respiraban bien..
    Mi familia se portó bien, hicieron visitas cortas que sinceramente me reconfortaron y me ayudaron por ser primeriza. Pero el resto…lo recuerdo como algo muy invasivo y con una curiosidad casi morbosa. Dar el pecho a dos bebés a la vez es difícil al principio, pero mucho más con veinte ojos observandote.

    • Neus Virgili

      5 enero, 2017

      Uffff menudo panorama, menos mal que tu familia interpretó la situación desde otra perspectiva. Un besote y gracias por compartir!

  • Ariadna

    7 enero, 2017

    Yo debo ser rara porque me encantó recibir visitas en el hospital. Mi marido y yo habíamos hablado que dependiendo del parto recibiríamos a gente o no pero que el hospital era mejor porque en casa las visitas se eternizan…Estuve 3 días con contracciones muy dolorosas y tuve un parto largo y muy cansado pero cuando vi a mi bebé me dio un subidón y quería presentárselo a todo el mundo y sobretodo pensaba que toda esa gente luego no iría a casa a conocerle. casi todo fueron visitas breves y nos juntamos muchísimas personas en el hospital y de ese modo aunque cansados cuando nos dieron el alta disfrutamos de la calma del hogar sin apenas gente.

    • Neus Virgili

      7 enero, 2017

      Al fin y al cabo lo importante es el respeto por la decisión de la madre, si en tu caso eso era lo que querías, estupendo!

  • Fanny

    8 enero, 2017

    Os entiendo perfectamente. Mi bebé tiene tres semanas y antes de que naciese ya verbalicé con unos de mis cuñados que hasta el tercer día no queríamos visitas. No lo entendieron pero decían que lo respetaban. También les dije que los primeros días no quería que lo cogiera nadie y no lo entendieron tampoco, llegando a buscar fotos mías de hace años donde yo sí fui al hospital a ver a sus hijos y los cogí en brazos. Es cierto que lo hice y también sé que no todo el mundo entienda que hayas hecho un proceso personal donde esa postura haya cambiado con el embarazo y parto de tu propio hijo. Sé que querían acompañarnos y que nos quieren pero cuando tomas decisiones fuera de lo común a algunas personas les descolocas y se sienten menospreciados.
    Mi bebé nació en casa acompañado de un equipo de matronas y doula que nos daba mucha confianza. Al ser un tema más que puede generar mucha controversia y miedos preferimos no contarlo hasta que pasara. Mi familia lo entendió, nos respetó y acompañó desde el máximo cariño y respeto, aunque no compartiese la decisión, y nos ayudaron en casa con la comida y limpieza todo lo que han podido. Todas mis tías nos dijeron que habíamos hecho bien en no contarlo porque nos habrían agobiado aunque fuese con buena intención, pues se habrían preocupado. Todos (mis padres,tíos y primos) nos han apoyado y respetado en todo, no cogiendo al bebé en brazos los primeros días, viniendo q casa a ayudar y acompañar desde la tranquilidad para no estrenar al bebé, no cuestionando ninguna de nuestras decisiones, interesándose por cómo fue el parto, ilusionándose escuchándolo…
    En cambio, casi toda la familia de mi marido ha reaccionado mal. Algunos se han sentido engañados por no haberles hecho partícipes de nuestra decisión. No han entendido que no quisiéramos que lo cogieran en brazos al principio, no han querido escuchar nuestro relato de parto, no han preguntado por el mismo y cuando hemos empezado a contarlo han desviado la atención. Ha sido muy duro y me he pasado llorando muchos días.
    Es muy difícil aceptar la crítica a tus decisiones y al mismo tiempo el desinterés de tu vivencia recién parida. No nos han dado aún la oportunidad de expresar por qué y desde dónde hemos decidido hacer las cosas así. Entiendo que les duela pensar que no hemos confiado en ellos o que les hubiera gustado acompañarnos en el proceso pero en cuestiones tan personales intentas protegerte al máximo y eso implica silenciar muchas opciones para no enfrentarte a nadie en el embarazo.
    El próximo hijo que tengamos espero que nazca en un entorno familiar que haya crecido en respeto y cariño, que nos haga sentir valorados y amados, y que este amor compense todo el cansancio que conlleva la llegada de una nueva criatura. Ya tendremos el camino hecho y quizá sea más sencillo… Aunque creo que hasta que no tengamos opción de hablar de ello las heridas no sanarán. Sé que es nuestra vida, nuestras decisiones y lo importante es nuestro hijo, pero yo necesito estar en paz y sentirme bien con la familia. Ojalá no tardemos en encontrar el camino.
    Mucho ánimo en vuestros embarazos, partos y pospartos. Sigamos la voz interior que nos susurra desde el corazón que lo importante es proteger a nuestros hijos. No hay nada más importante que ellos.